{"version":"1.0","provider_name":"Psicon\u00e1utica","provider_url":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress","author_name":"Ra\u00fal del Pino","author_url":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/author\/raul_jgv65j2h\/","title":"La sulbutiamina, un buen estimulante (I) - Psicon\u00e1utica","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"rkS0LQ0zNP\"><a href=\"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/psiconautica\/la-sulbutiamina-un-buen-estimulante-i\/\">La sulbutiamina, un buen estimulante (I)<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/psiconautica\/la-sulbutiamina-un-buen-estimulante-i\/embed\/#?secret=rkS0LQ0zNP\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abLa sulbutiamina, un buen estimulante (I)\u00bb \u2014 Psicon\u00e1utica\" data-secret=\"rkS0LQ0zNP\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/www.cannabismagazine.net\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/sulbut.jpg","thumbnail_width":null,"thumbnail_height":null,"description":"Gran parte de la poblaci\u00f3n mundial toma una u otra forma de estimulantes. Caf\u00e9, t\u00e9, mate, cacao, guaran\u00e1, hoja de coca, efedra, coca\u00edna, anfetaminas... El deseo de estar bien, de sentir una estimulaci\u00f3n positiva que permita sobrellevar las actividades cotidianas y los esfuerzos, es pr\u00e1cticamente universal.\u00a0 \u00a0 Con este art\u00edculo comenzamos una serie dedicada a las sustancias que pueden ayudarnos a aumentar nuestro rendimiento y que podemos conseguir de forma legal (farmacias, herbolarios, tiendas de nutrici\u00f3n deportiva, smart shops de Internet\u2026). \u00a0 Gran parte de la poblaci\u00f3n mundial toma una u otra forma de estimulantes. Caf\u00e9, t\u00e9, mate, cacao, guaran\u00e1, hoja de coca, efedra, coca\u00edna, anfetaminas... El deseo de estar bien, de sentir una estimulaci\u00f3n positiva que permita sobrellevar las actividades cotidianas y los esfuerzos, es pr\u00e1cticamente universal. Esa sensaci\u00f3n de activaci\u00f3n suave, de ligera euforia que permite rendir m\u00e1s en todas nuestras tareas cotidianas \u2014el polo opuesto del estado depresivo\u2014 es lo que casi todos deseamos. Llevar una vida m\u00e1s o menos sana, hacer deporte y alimentarse correctamente har\u00e1n mucho por nuestro nivel de energ\u00eda. No obstante, aunque cuidemos nuestro cuerpo habr\u00e1 d\u00edas especialmente malos en los que no podamos rendir lo necesario. Puede ser el momento de acudir a los estimulantes. Al o\u00edr esta palabra, inmediatamente pensamos sin querer en sustancias potentes como las anfetaminas o la coca\u00edna, del mismo modo que al hablar de drogas nos vienen a la mente la prohibici\u00f3n y ciertos grupos marginales. Sin embargo, productos tan ampliamente extendidos y consumidos como el caf\u00e9 o el t\u00e9 son tambi\u00e9n estimulantes, y el nivel de euforia que se consigue con ellos viene dado por la elevaci\u00f3n del nivel de neurotransmisores activadores y la excitaci\u00f3n de ciertas zonas del cerebro. De este modo, puesto que el mecanismo es en esencia el mismo, dosis m\u00e1s altas de estimulantes suaves producir\u00e1n el mismo efecto que dosis bajas de productos m\u00e1s fuertes, otro argumento m\u00e1s para no compartir la clasificaci\u00f3n oficial de las drogas en sustancias legales e ilegales que hacen nuestros gobiernos y los estamentos a su servicio. Los estimulantes que podemos elegir son numerosos, unos m\u00e1s potentes que otros. Personalmente, aunque por car\u00e1cter soy poco amigo de ellos, reconozco que, cuando deseo tomar alguno, de entre todos los existentes tengo preferencia por uno, por sus escasos efectos secundarios posibles, su f\u00e1cil disponibilidad y su bajo precio. Es cierto que no es tan efectivo como la coca\u00edna o las anfetaminas, pero no conlleva, ni mucho menos, los posibles inconvenientes de \u00e9stas. Otra ventaja es que se puede encontrar en farmacias, donde todos los productos pasan un riguroso control que nos permite estar seguros de que realmente estamos tomando lo que dice el envase. Por \u00faltimo, tambi\u00e9n parece ejercer una acci\u00f3n nootr\u00f3pica, potenciadora de las facultades cognitivas, por lo que podemos considerarlo una droga inteligente. Me refiero a la sulbutiamina, una sustancia que ya trat\u00e9 en un libro que publiqu\u00e9 hace unos a\u00f1os (1), y de la que voy a ofrecer informaci\u00f3n m\u00e1s extensa en este art\u00edculo. La primera noticia que tuve de ella fue gracias a un libro m\u00e1s bien malo, pero que en mi opini\u00f3n supuso todo un hito por su car\u00e1cter pionero, 300 medicamentos para superarse f\u00edsica, sexual e intelectualmente (2). Dec\u00eda sobre la sulbutiamina: \u201cMedicamento remarcable, es una mol\u00e9cula original de acci\u00f3n r\u00e1pida sobre la fatiga. Mejora la memoria y la coordinaci\u00f3n motrices, estimulando la memoria. Se posee mucha informaci\u00f3n sobre este producto, que ha sido objeto de experimentos muy serios. Se concentra fuerte y selectivamente en las c\u00e9lulas nerviosas, activa el metabolismo cerebral, aumenta la euforia y facilita el aprendizaje\u201d. Antonio de Senillosa (3), pol\u00edtico y profesor de econom\u00eda que present\u00f3 y prolog\u00f3 el libro, dec\u00eda: \u201cVivimos en la \u00e9poca de la informaci\u00f3n y quien est\u00e1 informado de s\u00ed mismo y de lo que sucede alrededor suyo, se conoce mucho mejor que m\u00e9dico alguno. Cuando un amigo galeno me recomienda una aspirina, yo me sonr\u00edo y no la tomo aunque me maten, pues me sienta fatal y me provoca ardor de est\u00f3mago. En cambio, nadie me ha recetado sulbutiamina, un dopante o estimulante muscular y cerebral prodigioso que facilita mi poder de concentraci\u00f3n y elimina mi fatiga. Bendito sea\u201d. \u00a0 Generalidades - \u00bfQu\u00e9 es la sulbutiamina? La sulbutiamina es una sustancia derivada de la tiamina (vitamina B1), pero con efectos m\u00e1s marcados. Act\u00faa sobre los centros cerebrales del despertar, aumenta la resistencia a la fatiga f\u00edsica e intelectual y potencia la memoria. Es neurotropa, igual que la tiamina, ya que interviene en el metabolismo de las neuronas. Los prospectos de las marcas que comercializan este f\u00e1rmaco lo recomiendan para combatir la astenia, la apat\u00eda, los estados depresivos, ciertos trastornos de la memoria y psicosom\u00e1ticos, y la deficiencia intelectual. En ni\u00f1os, est\u00e1 indicado en casos de inestabilidad, alteraciones de la atenci\u00f3n y del comportamiento, y para la psicoastenia. Sus efectos son un mejor estado de \u00e1nimo, casi euf\u00f3rico en algunos casos, pero sin llegar a episodios man\u00edacos u obsesivos. Podr\u00edamos comparar su acci\u00f3n con la de un caf\u00e9 bien cargado, pero sin sus efectos secundarios (nerviosismo, ansiedad), y con la duraci\u00f3n de un d\u00eda completo. Como ocurre con todos los productos de este tipo, la administraci\u00f3n ha de ser continuada, durante un largo periodo de tiempo, para notar efectos plenos. No se debe tomar despu\u00e9s del mediod\u00eda porque podr\u00eda dificultar el sue\u00f1o. \u00a0 Los detalles \u2013 Historia y caracter\u00edsticas de la sulbutiamina La sulbutiamina fue descubierta cuando se intentaba conseguir derivados de la tiamina (vitamina B1) m\u00e1s \u00fatiles que \u00e9sta, al suponer que un incremento en su grado de lipofilia (afinidad por las grasas) dar\u00eda como resultado unas mejores propiedades farmacocin\u00e9ticas. La tiamina es hidrosoluble, como todas las vitaminas del complejo B y la vitamina C; por ello no se acumula en los tejidos grasos y el cuerpo la excreta muy r\u00e1pidamente. Puesto que la sulbutiamina \u2014a pesar de conservar las propiedades de la tiamina\u2014 es lipof\u00edlica, resulta m\u00e1s \u00fatil que esta \u00faltima. Hasta bien entrado el siglo XX, en los pa\u00edses asi\u00e1ticos en los que el arroz era uno de los pocos alimentos que com\u00edan sus habitantes, el beriberi era una enfermedad deficitaria de gran prevalencia. Al no ingerir alimentos con vitamina B1, y quitar adem\u00e1s la c\u00e1scara al arroz, sufr\u00edan deficiencias de esta vitamina. El oficial m\u00e9dico japon\u00e9s Takaki Kanehiro fue quien descubri\u00f3 la relaci\u00f3n entre la dieta y esta enfermedad mediante ensayos que realiz\u00f3 en marinos en los a\u00f1os 1883 y 1884. Diez a\u00f1os m\u00e1s tarde, Christiaan Eijkman, fisi\u00f3logo holand\u00e9s, confirm\u00f3 el origen diet\u00e9tico de la enfermedad e identific\u00f3 la tiamina, por lo que recibi\u00f3 el Premio Nobel de Medicina en 1929. En Jap\u00f3n, el asunto fue considerado tan importante que se form\u00f3 un comit\u00e9 de investigaci\u00f3n para esta vitamina, con el objetivo de investigar sus caracter\u00edsticas y obtener derivados m\u00e1s potentes. El primer derivado lipof\u00edlico que se descubri\u00f3 fue la alitiamina, en 1951. Despu\u00e9s se sintetizaron otros derivados con mejores propiedades farmacocin\u00e9ticas, uno de los cuales fue la sulbutiamina. No se sabe muy bien la fecha exacta en que fue descubierta, pero la primera referencia conocida es de 1973. Para resumir su utilidad, baste con decir que supera con mucho la mala biodisponibilidad oral de la tiamina gracias a su alto grado de lipofilia, como ya hemos comentadoGran parte de la poblaci\u00f3n mundial toma una u otra forma de estimulantes. Caf\u00e9, t\u00e9, mate, cacao, guaran\u00e1, hoja de coca, efedra, coca\u00edna, anfetaminas... El deseo de estar bien, de sentir una estimulaci\u00f3n positiva que permita sobrellevar las actividades cotidianas y los esfuerzos, es pr\u00e1cticamente universal. \u00a0"}