{"id":2901,"date":"2012-10-16T09:39:22","date_gmt":"2012-10-16T09:39:22","guid":{"rendered":"http:\/\/cannabismagazine.es\/www\/alexander-shulgin-el-ultimo-alquimista-i\/"},"modified":"2012-10-16T09:39:22","modified_gmt":"2012-10-16T09:39:22","slug":"alexander-shulgin-el-ultimo-alquimista-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/psiconautica\/alexander-shulgin-el-ultimo-alquimista-i\/","title":{"rendered":"Alexander Shulgin, el \u00faltimo alquimista (I)"},"content":{"rendered":"<p> \tBiograf\u00eda de una de las figuras m\u00e1s importantes de la historia de la farmacofilia, sin duda la m\u00e1s fruct\u00edfera en cuanto a producci\u00f3n de sustancias y la m\u00e1s legendaria en la actualidad, despu\u00e9s del fallecimiento de Albert Hofmann en 2008.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"> \t<a href=\"https:\/\/www.cannabismagazine.net\/rasquera-abandona-el-proyecto-de-la-plantacion-de-marihuana\/\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6430 lazyload\" alt=\"shulgin\" border=\"0\" height=\"173\" data-src=\"https:\/\/www.cannabismagazine.net\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/shulgin.jpg\" width=\"289\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 289px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 289\/173;\" \/><\/a><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<span style=\"text-align: center;\">Alexander Shulgin, ese bioqu\u00edmico y psicofarmac\u00f3logo que en las fotograf\u00edas se nos muestra como una entra\u00f1able mezcla sin\u00e9rgica a partes iguales de Einstein, el mago Merl\u00edn y el \u00abDoc\u00bb de Regreso al Futuro, naci\u00f3 el 17 de junio de 1925 en Berkeley (California), de padre ruso y madre estadounidense, ambos profesores de ideas avanzadas para la Norteam\u00e9rica de la gran crisis de 1929. En un ambiente liberal de clase media, rodeado de libros y de visitantes que entablaban largas y sesudas charlas con sus progenitores creci\u00f3 nuestro amigo.<\/span><\/p>\n<p> \t<span style=\"text-align: center;\">&nbsp;<\/span>El peque\u00f1o Sasha era un ni\u00f1o pac\u00edfico que odiaba las peleas y las discusiones y que se retiraba en cuanto surg\u00eda alguna situaci\u00f3n conflictiva, sin importarle que le consideraran un cobarde. Fue un ni\u00f1o prodigio, su inteligencia era muy superior a la de los j\u00f3venes de su edad; dominaba el ruso y el franc\u00e9s \u2014aparte del ingl\u00e9s, su lengua materna\u2014; tocaba el piano, la viola y el viol\u00edn y escrib\u00eda poes\u00eda. \u00c9l hac\u00eda todo lo posible por no destacar, sabedor de que as\u00ed evitar\u00eda despertar resentimientos y envidias, y no ten\u00eda amigos \u00edntimos de su edad, pero s\u00ed se relacionaba con personas mayores, de las cuales obten\u00eda est\u00edmulos para su curiosidad intelectual.<\/p>\n<p> \tSeg\u00fan ha comentado en diversas ocasiones, le gustaban mucho los s\u00f3tanos, que no s\u00f3lo utilizaba para esconderse cuando quer\u00eda evitar algo, ya que en el de su casa mont\u00f3 su primer laboratorio de qu\u00edmica con s\u00f3lo siete a\u00f1os. Acud\u00eda en bicicleta a la droguer\u00eda (as\u00ed se llamaban los establecimientos que vend\u00edan todo tipo de productos qu\u00edmicos, es decir, drogas), donde compraba bicarbonato s\u00f3dico, sulfato magn\u00e9sico y otras sustancias necesarias para sus primeros experimentos que despu\u00e9s fueron prohibidas. Tambi\u00e9n durante sus a\u00f1os de adolescente, mientras cursaba la ense\u00f1anza secundaria, pas\u00f3 totalmente desapercibido y sin demostrar su val\u00eda en p\u00fablico.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<strong>La psicofarmacolog\u00eda y el poder de la mente<\/strong><\/p>\n<p> \tCon diecis\u00e9is a\u00f1os consigui\u00f3 aprobar el examen de acceso a la Universidad de Harvard. All\u00ed inici\u00f3 sus estudios de qu\u00edmica gracias a una beca que le concedieron, pero la experiencia fue un completo desastre porque sus compa\u00f1eros eran hijos de personas importantes y adineradas, y en cambio su familia no era rica ni famosa. Despu\u00e9s de ser ignorado e incluso despreciado durante un curso, decidi\u00f3 abandonar la carrera y enrolarse en la marina cuando los Estados Unidos ya se hab\u00edan unido a los aliados en la Segunda Guerra Mundial. Le destinaron a un barco de guerra en la zona norte del Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico, y aunque no result\u00f3 herido vio la muerte muy de cerca. No obstante, no todo fueron experiencias negativas, ya que le sucedi\u00f3 algo que le marc\u00f3 para el resto de su vida al permitirle descubrir el mundo de la psicofarmacolog\u00eda y el poder de la mente. Shulgin sufri\u00f3 una infecci\u00f3n severa en el pulgar de la mano izquierda y le administraron inyecciones de morfina. Le fascinaba que una peque\u00f1a cantidad de sustancia qu\u00edmica, gracias a su acci\u00f3n sobre el cerebro, convirtiera el dolor en algo sin importancia. Al llegar a tierra, antes de entrar en el quir\u00f3fano, una enfermera le ofreci\u00f3 un vaso de zumo de naranja y el muy observador Sasha vio en el fondo una capa de peque\u00f1os cristales blancos no disueltos. Inmediatamente pens\u00f3 que conten\u00eda algo que no quer\u00edan que supiera, seguramente alg\u00fan anest\u00e9sico o sedante fuerte, pero a \u00e9l no podr\u00edan enga\u00f1arle. Decidi\u00f3 poner a prueba su hombr\u00eda vaciando el contenido del vaso, con la firme intenci\u00f3n de mantenerse despierto y alerta en todo momento. Su deseo no funcion\u00f3: sucumbi\u00f3 al efecto de la droga, qued\u00f3 inconsciente y ni siquiera sinti\u00f3 la inyecci\u00f3n de pentotal que le administraron para la operaci\u00f3n. Le eliminaron la infecci\u00f3n y un cent\u00edmetro de dedo, pero lo mejor fue su sorpresa cuando se enter\u00f3 de que el zumo que hab\u00eda bebido no conten\u00eda nada extra\u00f1o y de que los cristalitos no disueltos eran s\u00f3lo az\u00facar. Una peque\u00f1a cantidad de az\u00facar le hab\u00eda hecho perder la consciencia por estar convencido de que en realidad era una droga sedante. Le impresion\u00f3 tanto el poder de un placebo para alterar su mente que en ese mismo instante decidi\u00f3 dedicar su vida a la psicofarmacolog\u00eda.<\/p>\n<p> \tEn 1946 se licenci\u00f3 de la marina en calidad de veterano y, despu\u00e9s de dos intentos en el examen de acceso, logr\u00f3 entrar en la Universidad de Berkeley. Cuando a\u00fan estaba estudiando se cas\u00f3 con una compa\u00f1era llamada Helen \u2014a pesar de la oposici\u00f3n de los padres de los dos\u2014 con quien tuvo un hijo, de nombre Theo.<br \/> \tEn 1954 se doctor\u00f3 en bioqu\u00edmica. Posteriormente ampli\u00f3 estudios en la sede de la Universidad de California en San Francisco y trabaj\u00f3 en los laboratorios Bio-Rad. Poco despu\u00e9s ingres\u00f3 en la compa\u00f1\u00eda Dow Chemical, en sus laboratorios de Pittsburg y Walnut Creek. Al comienzo tuvo que limitarse a su trabajo como qu\u00edmico y no pudo dedicarse a lo que m\u00e1s le interesaba, pero consigui\u00f3 sintetizar el primer insecticida biodegradable \u2014llamado Zectran\u2014, lo que supuso toda una revoluci\u00f3n en el sector y enormes beneficios para la empresa. La recompensa de Dow Chemical fue darle carta blanca para que investigara lo que quisiese, el mayor premio que puede recibir un qu\u00edmico.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"> \t<img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6431 lazyload\" alt=\"pihkal\" border=\"0\" height=\"281\" data-src=\"https:\/\/www.cannabismagazine.net\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/pihkal.jpg\" width=\"178\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 178px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 178\/281;\" \/><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<strong>Sus primeras investigaciones<\/strong><\/p>\n<p> \tEn los inicios de su carrera mostr\u00f3 inter\u00e9s por la mescalina, sobre la cual hab\u00eda habido poco inter\u00e9s durante la d\u00e9cada de los cuarenta, aunque anteriormente ya se hab\u00edan escrito art\u00edculos sobre la llamada \u00abpsicosis de mescalina\u00bb y Kurt Beringer hab\u00eda publicado su prestigioso tratado en 1927. Al principio se limit\u00f3 al trabajo t\u00e9cnico, sin probarla, porque siempre hab\u00eda algo que le impulsaba a no hacerlo. Ley\u00f3 los libros de Huxley, Las puertas de la percepci\u00f3n y Cielo e infierno, que le parecieron un testimonio inmejorable, y en abril de 1960 tuvo su primera experiencia visionaria con 400 miligramos de sulfato de mescalina, su primer viaje ps\u00edquico, que le sirvi\u00f3 para confirmar el rumbo que iba a tomar su vida en el futuro.<\/p>\n<p> \tEn aquel tiempo los animales de laboratorio m\u00e1s comunes eran las ara\u00f1as y los peces luchadores siameses. Junto con su compa\u00f1ero, Shulgin administr\u00f3 LSD a una gran cantidad de peces, pero no pudieron observar nada relevante relacionado con el efecto de la droga. Por eso decidi\u00f3 ensayar \u00e9l mismo todas las sustancias, labor que ha realizado desde entonces y a la que despu\u00e9s se unir\u00eda un grupo de amigos \u00edntimos.<\/p>\n<p> \tGracias a la mescalina comprendi\u00f3 que todo el universo est\u00e1 contenido en nuestra mente, que la realidad en s\u00ed no existe o no podemos conocerla, y que el mundo en el que vivimos no es m\u00e1s que una construcci\u00f3n nuestra. Pronto lleg\u00f3 a una profunda conclusi\u00f3n: la droga s\u00f3lo funciona como catalizador. Es nuestra psique la que genera las visiones alteradas o amplificadas, de la misma forma que construye el mundo de la vida cotidiana. Y surge otra inevitable cuesti\u00f3n: \u00ab\u00bfQu\u00e9 hay dentro de nosotros a lo cual no tenemos acceso?\u00bb. Si el objetivo del investigador es profundizar en la naturaleza humana para incrementar nuestro autoconocimiento, que a su vez es la base para comprender lo que nos rodea, entonces sobrepasa la barrera de lo puramente cient\u00edfico para alcanzar el terreno de lo meta-cient\u00edfico \u2014lo filos\u00f3fico\u2014 y puede ser considerado un alquimista en el mejor de los sentidos. Eso es Shulgin: un alquimista moderno que intenta ampliar los l\u00edmites del conocimiento utilizando drogas psiqued\u00e9licas. Aqu\u00ed llegamos a otro punto muy importante que debemos aclarar antes de seguir con su biograf\u00eda: \u00bfqu\u00e9 son las drogas para nuestro venerable doctor?<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<strong>Shulgin y las drogas<\/strong><\/p>\n<p> \tPara Shulgin, todas las drogas, legales o ilegales, ofrecen alguna clase de recompensa, presentan alg\u00fan riesgo y puede abusarse de ellas. Los beneficios son numerosos: curar enfermedades, aliviar el dolor f\u00edsico y ps\u00edquico, producir relajaci\u00f3n o embriaguez placentera. De todas las drogas existentes, algunas nos permiten bucear en nuestro interior, ejercer de psiconautas y expandir nuestros horizontes: las sustancias psiqued\u00e9licas. Los posibles riesgos son tambi\u00e9n numerosos: da\u00f1os fisiol\u00f3gicos y psicol\u00f3gicos, dependencia y problemas legales. Todo adulto debe decidir si consumir\u00e1 o no un tipo u otro de drogas, independientemente de que sea l\u00edcita \u2014y se consiga con receta\u2014 o il\u00edcita. Aqu\u00ed es donde entra en juego la importancia de la informaci\u00f3n disponible, y el lema de Shulgin es: \u00abInf\u00f3rmate y despu\u00e9s decide\u00bb.<\/p>\n<p> \t\u00c9l mismo ha elegido utilizar las drogas que considera valiosas y que compensan los posibles riesgos que conllevan. Otras, en cambio, las ha tomado en menor medida o no han pasado a formar parte de su vida. Por ejemplo, bebe vino de forma moderada y nunca le ha generado problemas de salud. La hero\u00edna le proporcionaba un estado de tranquilidad beneficioso, pero notaba una falta de motivaci\u00f3n, un estado de autocomplacencia que le llevaba a la inactividad. No dej\u00f3 de tomarla por miedo a caer en la adicci\u00f3n, sino porque esa indiferencia generalizada no le parec\u00eda beneficiosa. Tanto la hero\u00edna como la coca\u00edna ofrecen un breve respiro de lo que uno es y evitan el enfrentamiento con el propio yo. En cambio, las sustancias psiqued\u00e9licas nos permiten aprender porque no nos evaden de nuestros problemas, sino que nos incitan a afrontarlos y a superarlos. Por eso merece la pena correr los peque\u00f1os riesgos que entra\u00f1an, y por eso mismo decidi\u00f3 dedicar su vida a ellas.<\/p>\n<p> \tHay muchas cosas que no sabemos de nosotros mismos, mucha informaci\u00f3n inserta en nuestro interior \u2014en nuestro cerebro\u2014, desarrollada a partir de nuestro c\u00f3digo gen\u00e9tico. Se trata de un enorme tesoro de conocimientos, pero para acceder a ellos debemos dar con una puerta de entrada. Las drogas psiqued\u00e9licas son un atajo excelente para llegar a nuestro universo interior; tal vez no el \u00fanico, pero s\u00ed uno de los que podemos utilizar si sabemos hacerlo correctamente. Por eso Shulgin afirma que estas sustancias son poderosas y valiosas herramientas cuyo uso correcto depende de cada persona. Pueden aportar intuiciones enormemente pedag\u00f3gicas, y tambi\u00e9n una forma de entretenerse, sin llegar a mayores trascendencias. Todo depende del individuo, de su formaci\u00f3n y de su objetivo: quien busque introspecci\u00f3n y muestre la actitud correcta, la encontrar\u00e1; quien no busca profundizar y quiere quedarse en el plano superficial, s\u00f3lo encontrar\u00e1 diversi\u00f3n.<\/p>\n<p> \tUna vez dicho esto, y abordando el tema del estatus legal de estas drogas, Shulgin dice que nuestra generaci\u00f3n es la primera que se ha encontrado con que el deseo de alcanzar la sabidur\u00eda por medio de estas herramientas se ha convertido en delito, a pesar de que son consustanciales al hombre y de que desde el comienzo de los tiempos ha habido especialistas encargados de probar lo que la naturaleza ofrece de manera espont\u00e1nea para evaluar sus propiedades y compartirlas con la colectividad. Es evidente que, por mucho que quieran prohibirse estas llaves que abren el compartimento m\u00e1s oculto de nuestra mente, nunca podr\u00e1 acabarse por decreto con el anhelo personal de conocimiento, que es precisamente el objetivo que ha guiado la vida de Shulgin, la cual seguiremos narrando en la pr\u00f3xima entrega.<\/p>\n<p> \t<em>(Continuar\u00e1)<\/em><\/p>\n<p> \tJ. C. Ruiz Franco&nbsp;(http:\/\/www.drogasinteligentes.com, http:\/\/www.letras-psicoactivas.es, http:\/\/www.jcruizfranco.es)&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"> \t<em>&nbsp;<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p> \tBiograf\u00eda de una de las figuras m\u00e1s importantes de la historia de la farmacofilia, sin duda la m\u00e1s fruct\u00edfera en cuanto a producci\u00f3n de sustancias y la m\u00e1s legendaria en la actualidad, despu\u00e9s del fallecimiento de Albert Hofmann en 2008.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"> \t<img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6430 lazyload\" alt=\"shulgin\" border=\"0\" height=\"173\" data-src=\"https:\/\/www.cannabismagazine.net\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/shulgin.jpg\" width=\"289\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 289px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 289\/173;\" \/><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6430,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1550],"tags":[844],"class_list":["post-2901","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-psiconautica","tag-shulgin"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.8 - 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