{"id":2918,"date":"2011-01-27T10:31:58","date_gmt":"2011-01-27T10:31:58","guid":{"rendered":"http:\/\/cannabismagazine.es\/www\/anfetaminas\/"},"modified":"2011-01-27T10:31:58","modified_gmt":"2011-01-27T10:31:58","slug":"anfetaminas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/psiconautica\/anfetaminas\/","title":{"rendered":"Anfetaminas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Derivados sint\u00e9ticos de la efedrina, estas drogas aparecieron en las farmacias norteamericanas hacia 1930, como recurso para mantener despiertos a sujetos sobredosificados por sedantes. Poco despu\u00e9s se lanzan en forma de inhaladores para catarro y todo tipo de congestiones nasales, y algo m\u00e1s tarde como p\u00edldoras contra el mareo y la obesidad, para finalmente emplearse como antidepresivos. Tras la anfetamina propiamente dicha (<em>Bencedrina<\/em>, <em>Simpatina<\/em>, <em>Profamina<\/em>, <em>Centramina<\/em>, etc.) aparece su is\u00f3mero o dexanfetamina (Dexedrina), y en 1938 la metanfetamina (<em>Metedrina<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6646 lazyload\" data-src=\"https:\/\/www.cannabismagazine.net\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/amphet.jpg\" border=\"0\" alt=\"\" width=\"265\" height=\"136\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 265px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 265\/136;\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.escohotado.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Web Escohotado.com<br \/><\/a><br \/><strong>Posolog\u00eda<br \/><\/strong><br \/>En terap\u00e9utica, la dosis activa de anfetamina es de 10 miligramos y la de dexanfetamina y metanfetamina 5 y 3 miligramos respectivamente. El primer caso registrado de sobredosis fatal -un soldado italiano, en 1941- muri\u00f3 tras ingerir 100 miligramos de <em>Simpatina<\/em> (anfetamina) en una sola toma, lo cual supone un margen de seguridad corto (1 a 10). Sin embargo, son f\u00e1rmacos tan poderosos que ning\u00fan ne\u00f3fito necesitar\u00e1 m\u00e1s de dos o tres pastillas para exaltarse. Diez dosis activas -administradas de una sola vez- producir\u00e1n experiencias infernales a quien no las haya tomado nunca, y a cualquiera que no haya desarrollado ya insensibilidad por previo abuso.<\/p>\n<p>El mecanismo de acci\u00f3n es parecido al de la coca\u00edna, aunque en vez de impedir la reabsorci\u00f3n de ciertos neurotransmisores (ante todo dopamina y noradrenalina) parece liberarlos. Su acci\u00f3n acontece b\u00e1sicamente sobre el sistema l\u00edmbico y el hipot\u00e1lamo.<\/p>\n<p>El factor de tolerancia es en estas drogas excepcionalmente alto. Un claro fen\u00f3meno de insensibilizaci\u00f3n se produce ya a los tres o cuatro d\u00edas de tomar la dosis prescrita por los prospectos tradicionales (3 comprimidos diarios), y los usuarios regulares llegan a administrarse medio gramo, cantidad capaz de fulminar a cinco personas sin h\u00e1bito. Aunque la tolerancia ampl\u00eda mucho el umbral de la dosis mort\u00edfera, el quebranto f\u00edsico sigue una progresi\u00f3n geom\u00e9trica; cad\u00e1veres de adolescentes, que se inyectaban estas drogas en vena, revelaron en la autopsia un deterioro visceral comparable al de ancianos. Coraz\u00f3n, h\u00edgado y ri\u00f1ones son los \u00f3rganos m\u00e1s da\u00f1ados de forma inmediata. El uso por parte de embarazadas puede producir fetos monstruosos o subnormales.<br \/><strong><\/p>\n<p>Efectos subjetivos<br \/><\/strong><br \/>Los efectos subjetivos son parecidos a los de la coca\u00edna. Experimentos hechos en la Universidad de Chicago, usando como voluntarios a cocain\u00f3manos inveterados, demostraron que eran incapaces de distinguir coca\u00edna y dexanfetamina en inyecciones intravenosas durante los primeros cinco minutos, aunque la mayor duraci\u00f3n del efecto acababa mostr\u00e1ndoles la diferencia. Si preguntamos a conocedores, ser\u00e1 normal escuchar comparaciones como seda y nylon, terciopelo y tela de saco; pero en met\u00e1foras semejantes no deja de influir la leyenda de la coca\u00edna. A mi juicio, la comparaci\u00f3n m\u00e1s ajustada puede hacerse entre vinos y licores; lo que cabe decir positiva y negativamente de una puede decirse, amplificado, de las otras. Las aminas estimulantes no s\u00f3lo poseen entre cinco y diez veces m\u00e1s actividad, sino un efecto cinco o seis veces m\u00e1s prolongado.<\/p>\n<p>De acuerdo con pruebas psicom\u00e9tricas, dosis leves de estas aminas aumentan el coeficiente de inteligencia en una proporci\u00f3n media de ocho puntos. Salvo error, nadie ha administrado bater\u00edas de tests utilizando coca\u00edna, pero es probable que produjera resultados an\u00e1logos sobre la atenci\u00f3n y la concentraci\u00f3n. Evidentemente, s\u00f3lo aspectos de ese tipo admiten cierta medida, y ninguna droga descubierta hasta hoy har\u00e1 de un necio un ser prudente.<\/p>\n<p>Donde s\u00ed se demuestran eficaces las tres aminas es para el tratamiento de ni\u00f1os hiperactivos, un s\u00edndrome que parece derivar de maduraci\u00f3n cerebral tard\u00eda. Nacidos muchas veces con un intelecto normal o superior a la media, esos ni\u00f1os son incapaces de permanecer quietos o concentrarse en una actividad, y es notable comprobar que -en vez de producir sobreexcitaci\u00f3n- el estimulante contribuye a tranquilizarlos. Gracias a tales tratamientos sabemos tambi\u00e9n que dosis leves, incluso mantenidas durante a\u00f1os, son compatibles con su maduraci\u00f3n y no causan lesiones org\u00e1nicas considerables.<\/p>\n<p>Los efectos del empleo cr\u00f3nico en dosis medias o altas son parecidos a los de la coca\u00edna usada cr\u00f3nicamente en dosis paralelas, s\u00f3lo que m\u00e1s graves. La paranoia o delirio persecutorio ocurre bastante antes, y muchas veces se instala de modo irreversible. La intoxicaci\u00f3n anfetam\u00ednica aguda es tratada del mismo modo que la coca\u00ednica.<\/p>\n<p>Por supuesto, estos estimulantes no producen un s\u00edndrome abstinencial parecido al de los apaciguadores, sino una depresi\u00f3n o colapso ps\u00edquico proporcional al abuso, que en su fase \u00e1lgida puede durar una semana entera. Se dice que algunas drogas an\u00e1logas, como la fenmetracina (<em>Prelud\u00edn<\/em>, <em>Minilip<\/em>, etc.), son adictivas al estilo de los opi\u00e1ceos. Pero no es cierto. Tanto en el caso de la fenmetracina como en el de las aminas la suspensi\u00f3n del empleo produce un estado depresivo; en realidad, basta una sola administraci\u00f3n para inducir resacas depresivas, aunque s\u00f3lo meses o a\u00f1os inducen la llamada psicosis anfetam\u00ednica.<br \/><strong><\/p>\n<p>Principales usos<br \/><\/strong><br \/>Los empleos sensatos son id\u00e9nticos a los empleos sensatos de coca\u00edna, tomando en cuenta que se trata de sustancias mucho m\u00e1s t\u00f3xicas. Aparte de ni\u00f1os hiperactivos, tratamiento de sobredosis por sedantes, crisis de hipo o prevenci\u00f3n del mareo terrestre, mar\u00edtimo y a\u00e9reo, las anfetaminas son desde luego \u00fatiles para esfuerzos de tipo f\u00edsico e intelectual, as\u00ed como para comunicarse con otros. Dentro de esta comunicaci\u00f3n se incluye la sexualidad, que algunos ven potenciada y otros reducida; al ser quiz\u00e1 menos c\u00e1lida que con coca\u00edna, la estimulaci\u00f3n en este terreno parece m\u00e1s propensa a ambivalencias, con momentos de intensa pasi\u00f3n alternados por otros de total desinter\u00e9s.<\/p>\n<p>Sin embargo, la medicina institucional las ha empleado para tres finalidades adicionales, que llaman la atenci\u00f3n. La primera -com\u00fan hacia los a\u00f1os cincuenta- fue tratar casos de alcoholismo, h\u00e1bito de otras drogas, depresi\u00f3n e histeria con altas dosis inyectadas (el llamado shock anfetam\u00ednico). Adem\u00e1s de ineficaz, este procedimiento crea lesiones neuronales incurables. Administradas por vena durante meses, las anfetaminas suscitan paranoia permanente en el 44 por 100 de los casos.<\/p>\n<p>La segunda finalidad -empleando compuestos que combinaban aminas y barbit\u00faricos- fue permitir un diagn\u00f3stico-tratamiento sencill\u00edsimo para el caj\u00f3n de sastre designado como \u00abtrastornos funcionales\u00bb, y alcanz\u00f3 enorme popularidad desde los a\u00f1os cuarenta hasta los sesenta. La combinaci\u00f3n de anfetamina y barbit\u00farico resulta mucho m\u00e1s t\u00f3xica que la de coca\u00edna y hero\u00edna.<\/p>\n<p>La tercera finalidad es combatir la obesidad, un mal directamente relacionado con el desahogo econ\u00f3mico, y sigue consider\u00e1ndose \u00abuso terap\u00e9utico leg\u00edtimo\u00bb. Hasta los a\u00f1os setenta se empleaba ante todo metanfetamina (en Espa\u00f1a el <em>Bustaid<\/em>, un preparado que a\u00f1ad\u00eda vitamina B) o fenmetracina, y actualmente drogas parecidas como la anfepramona, el fenpropropex y el mefenorex (<em>Pondinil<\/em>). Al igual que sucediera en el caso de los opi\u00e1ceos, la virtud euf\u00f3rica de los compuestos naturales sugiri\u00f3 buscar variantes sint\u00e9ticas, y la virtud euf\u00f3rica de las variantes sint\u00e9ticas buscar otras variantes y otras, que si bien ir\u00edan siendo condenadas podr\u00edan venderse lucrativamente en el \u00ednterin. Cuidadosos autoensayos con mefenorex me han convencido de que -en las dosis prescritas- es tan t\u00f3xico como la anfetamina, mucho menos euf\u00f3rico, y m\u00e1s creador de irritabilidad.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, conviene no caer en simplismos. Algunas estad\u00edsticas atribuyen a la voracidad inmoderada casi tantas muertes como la arterioesclerosis, y es ilustrativo comprobar que las ansias invencibles de degluci\u00f3n -multiplicadas, como vimos, por las drogas que tranquilizan asfixiando el cerebro- son reducidas por las que activan en general su funcionamiento. Resulta claro, pues, que los devoradores de comida se \u00abespiritualizan\u00bb, por as\u00ed decirlo, al entrar un estimulante del sistema nervioso central en su riego sangu\u00edneo (lo cual parece oportuno por eso mismo).<\/p>\n<p>Sin embargo, quien usa un f\u00e1rmaco para alguna necesidad renovada cotidianamente habr\u00e1 de administr\u00e1rselo cotidianamente. La bulimia o af\u00e1n desmedido de comer no s\u00f3lo requiere uso cotidiano, sino varias administraciones cada d\u00eda. Considerando que -salvo la coca\u00edna- todos los estimulantes descubiertos despu\u00e9s producen un fen\u00f3meno de r\u00e1pida insensibilizaci\u00f3n, gracias al cual resulta imperativo aumentar la dosis si quieren mantenerse los efectos, el dilema est\u00e1 servido.<\/p>\n<p>Distintos dilemas jalonan la vida, desde luego, y este no parece de los peores. Pero su gravedad ser\u00eda indudablemente menor si en vez de aminas o nuevos an\u00e1logos se empleara coca\u00edna y, sobre todo, si quien acude al m\u00e9dico para controlar su apetito recibiera una cumplida informaci\u00f3n sobre el \u00abanorex\u00edgeno\u00bb recetado. Eso sucede muy rara vez, quiz\u00e1 porque <em>consulte al m\u00e9dico<\/em> se transformar\u00eda durante algunos momentos en <em>consulte al cliente<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.escohotado.com\/historiageneraldelasdrogas\/anfetaminas.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Fuente<br \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Derivados sint\u00e9ticos de la efedrina, estas drogas aparecieron en las farmacias norteamericanas hacia 1930, como recurso para mantener despiertos a sujetos sobredosificados por sedantes. Poco despu\u00e9s se lanzan en forma de inhaladores para catarro y todo tipo de congestiones nasales, y algo m\u00e1s tarde como p\u00edldoras contra el mareo y la obesidad, para finalmente emplearse como antidepresivos. Tras la anfetamina propiamente dicha (<em>Bencedrina<\/em>, <em>Simpatina<\/em>, <em>Profamina<\/em>, <em>Centramina<\/em>, etc.) aparece su is\u00f3mero o dexanfetamina (Dexedrina), y en 1938 la metanfetamina (<em>Metedrina<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6646 lazyload\" data-src=\"https:\/\/www.cannabismagazine.net\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/amphet.jpg\" border=\"0\" alt=\"\" width=\"265\" height=\"136\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 265px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 265\/136;\" \/><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6646,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1550],"tags":[],"class_list":["post-2918","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-psiconautica"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.8 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Anfetaminas - Psicon\u00e1utica<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"noindex, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Anfetaminas - Psicon\u00e1utica\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Derivados sint\u00e9ticos de la efedrina, estas drogas aparecieron en las farmacias norteamericanas hacia 1930, como recurso para mantener despiertos a sujetos sobredosificados por sedantes. Poco despu\u00e9s se lanzan en forma de inhaladores para catarro y todo tipo de congestiones nasales, y algo m\u00e1s tarde como p\u00edldoras contra el mareo y la obesidad, para finalmente emplearse como antidepresivos. Tras la anfetamina propiamente dicha (Bencedrina, Simpatina, Profamina, Centramina, etc.) aparece su is\u00f3mero o dexanfetamina (Dexedrina), y en 1938 la metanfetamina (Metedrina).\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/uncategorized\/anfetaminas\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Psicon\u00e1utica\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2011-01-27T10:31:58+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.cannabismagazine.net\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/amphet.jpg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Ra\u00fal del Pino\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Ra\u00fal del Pino\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"7 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/uncategorized\\\/anfetaminas\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/uncategorized\\\/anfetaminas\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Ra\u00fal del Pino\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/3afbb90b66878c42e9d66e8e261f3d29\"},\"headline\":\"Anfetaminas\",\"datePublished\":\"2011-01-27T10:31:58+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/uncategorized\\\/anfetaminas\\\/\"},\"wordCount\":1502,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/uncategorized\\\/anfetaminas\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"articleSection\":[\"Psicon\u00e1utica\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/uncategorized\\\/anfetaminas\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/uncategorized\\\/anfetaminas\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/uncategorized\\\/anfetaminas\\\/\",\"name\":\"Anfetaminas - Psicon\u00e1utica\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/uncategorized\\\/anfetaminas\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/uncategorized\\\/anfetaminas\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2011-01-27T10:31:58+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/3afbb90b66878c42e9d66e8e261f3d29\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/uncategorized\\\/anfetaminas\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/uncategorized\\\/anfetaminas\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/uncategorized\\\/anfetaminas\\\/#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/uncategorized\\\/anfetaminas\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Anfetaminas\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/\",\"name\":\"Psicon\u00e1utica\",\"description\":\"El mayor portal web sobre drogas en espa\u00f1ol\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/3afbb90b66878c42e9d66e8e261f3d29\",\"name\":\"Ra\u00fal del Pino\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/d092114ccbc4ee83169bd022c709d03c592da7af2a747877a6272a9bd6a9464f?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/d092114ccbc4ee83169bd022c709d03c592da7af2a747877a6272a9bd6a9464f?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/d092114ccbc4ee83169bd022c709d03c592da7af2a747877a6272a9bd6a9464f?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Ra\u00fal del Pino\"},\"description\":\"Ra\u00fal del Pino es el fundador de Psicon\u00e1utica.org, el primer portal en castellano dedicado a los estados modificados de consciencia, la psicolog\u00eda transpersonal y las sustancias psicoactivas, en activo desde 1996. Lleva casi tres d\u00e9cadas investigando y divulgando sobre estos temas desde un enfoque riguroso, educativo y no apolog\u00e9tico.\",\"url\":\"https:\\\/\\\/psiconautica.org\\\/wordpress\\\/author\\\/raul_jgv65j2h\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Anfetaminas - Psicon\u00e1utica","robots":{"index":"noindex","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Anfetaminas - Psicon\u00e1utica","og_description":"Derivados sint\u00e9ticos de la efedrina, estas drogas aparecieron en las farmacias norteamericanas hacia 1930, como recurso para mantener despiertos a sujetos sobredosificados por sedantes. Poco despu\u00e9s se lanzan en forma de inhaladores para catarro y todo tipo de congestiones nasales, y algo m\u00e1s tarde como p\u00edldoras contra el mareo y la obesidad, para finalmente emplearse como antidepresivos. Tras la anfetamina propiamente dicha (Bencedrina, Simpatina, Profamina, Centramina, etc.) aparece su is\u00f3mero o dexanfetamina (Dexedrina), y en 1938 la metanfetamina (Metedrina).","og_url":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/uncategorized\/anfetaminas\/","og_site_name":"Psicon\u00e1utica","article_published_time":"2011-01-27T10:31:58+00:00","og_image":[{"url":"https:\/\/www.cannabismagazine.net\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/amphet.jpg","type":"","width":"","height":""}],"author":"Ra\u00fal del Pino","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Ra\u00fal del Pino","Tiempo de lectura":"7 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/uncategorized\/anfetaminas\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/uncategorized\/anfetaminas\/"},"author":{"name":"Ra\u00fal del Pino","@id":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/#\/schema\/person\/3afbb90b66878c42e9d66e8e261f3d29"},"headline":"Anfetaminas","datePublished":"2011-01-27T10:31:58+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/uncategorized\/anfetaminas\/"},"wordCount":1502,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/uncategorized\/anfetaminas\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","articleSection":["Psicon\u00e1utica"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/uncategorized\/anfetaminas\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/uncategorized\/anfetaminas\/","url":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/uncategorized\/anfetaminas\/","name":"Anfetaminas - Psicon\u00e1utica","isPartOf":{"@id":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/uncategorized\/anfetaminas\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/uncategorized\/anfetaminas\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2011-01-27T10:31:58+00:00","author":{"@id":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/#\/schema\/person\/3afbb90b66878c42e9d66e8e261f3d29"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/uncategorized\/anfetaminas\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/uncategorized\/anfetaminas\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/uncategorized\/anfetaminas\/#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/uncategorized\/anfetaminas\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Anfetaminas"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/#website","url":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/","name":"Psicon\u00e1utica","description":"El mayor portal web sobre drogas en espa\u00f1ol","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/#\/schema\/person\/3afbb90b66878c42e9d66e8e261f3d29","name":"Ra\u00fal del Pino","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/d092114ccbc4ee83169bd022c709d03c592da7af2a747877a6272a9bd6a9464f?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/d092114ccbc4ee83169bd022c709d03c592da7af2a747877a6272a9bd6a9464f?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/d092114ccbc4ee83169bd022c709d03c592da7af2a747877a6272a9bd6a9464f?s=96&d=mm&r=g","caption":"Ra\u00fal del Pino"},"description":"Ra\u00fal del Pino es el fundador de Psicon\u00e1utica.org, el primer portal en castellano dedicado a los estados modificados de consciencia, la psicolog\u00eda transpersonal y las sustancias psicoactivas, en activo desde 1996. Lleva casi tres d\u00e9cadas investigando y divulgando sobre estos temas desde un enfoque riguroso, educativo y no apolog\u00e9tico.","url":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/author\/raul_jgv65j2h\/"}]}},"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2918","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2918"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2918\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2918"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2918"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2918"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}