{"id":532,"date":"2010-10-15T07:12:48","date_gmt":"2010-10-15T07:12:48","guid":{"rendered":"http:\/\/cannabismagazine.es\/www\/cocaina\/"},"modified":"2010-10-15T07:12:48","modified_gmt":"2010-10-15T07:12:48","slug":"cocaina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psiconautica.org\/wordpress\/psiconautica\/cocaina\/","title":{"rendered":"Coca\u00edna"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Art\u00edculo de <a href=\"http:\/\/www.escohotado.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Antonio Escohotado<\/a>. La coca\u00edna es un tropano, parecido estructuralmente a los alcaloides de las solan\u00e1ceas alucin\u00f3genas (belladona, bele\u00f1o, daturas, mandr\u00e1gora, etc.), aunque muy distinto por su acci\u00f3n fisiol\u00f3gica y psicol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6914 lazyload\" data-src=\"https:\/\/www.cannabismagazine.net\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/aescota.jpg\" border=\"0\" width=\"226\" height=\"164\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 226px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 226\/164;\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Posolog\u00eda<\/p>\n<p><\/strong>En su forma habitual -el clorhidrato de coca\u00edna- no resulta alterado por la luz y admite bien casi cualquier temperatura exterior, pero necesita ambientes secos, pues la humedad del aire hace que se lic\u00fae.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teor\u00eda m\u00e1s com\u00fan para explicar sus efectos supone que no libera reservas de ciertos neurotransmisores, como sucede con las anfetaminas, sino que impide su reabsorci\u00f3n una vez liberados. Parece activar ante todo el sistema simp\u00e1tico, al que se atribuye el mantenimiento del organismo en estado de alerta para hacer frente a cambios externos: activa tambi\u00e9n el hipot\u00e1lamo, centro al que se atribuyen la regulaci\u00f3n del sue\u00f1o, la temperatura del cuerpo y las reacciones de c\u00f3lera y miedo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por v\u00eda nasal, la dosis activa m\u00ednima suele cifrarse en 20-30 miligramos. La dosis mortal media est\u00e1 entre el gramo y el gramo y medio para alguien de unos 70 kilos, absorvidos de una sola vez o muy r\u00e1pidamente. Eso significa que el margen de seguridad es alto: 1 a 50. Como resulta pr\u00e1cticamente imposible hoy obtener coca\u00edna pura -o siquiera el 80 por 100- en el mercado negro, semejantes datos s\u00f3lo tienen en principio un inter\u00e9s te\u00f3rico. Sin embargo, pueden ser \u00fatiles para marcar l\u00edmites; aunque el usuario est\u00e9 ante una coca\u00edna adulterada (en proporciones y con ingredientes desconocidos), arriesga una intoxicaci\u00f3n aguda si se administra m\u00e1s de veinte veces la dosis activa para \u00e9l cada par de horas. La referencia al tiempo no es ociosa, porque un h\u00edgado sano puede procesar -con quebranto, naturalmente- una dosis mortal por hora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte se produce por paro del coraz\u00f3n, normalmente de modo r\u00e1pido. Primero hay un per\u00edodo de hiperestimulaci\u00f3n, con aumento de presi\u00f3n, pulso acelerado, convulsiones y amoratamiento de la piel; luego viene el per\u00edodo de subestimulaci\u00f3n, con par\u00e1lisis muscular, p\u00e9rdida de reflejos y conciencia, dificultades respiratorias y colapso card\u00edaco. Junto a aire fresco y la posici\u00f3n de Trendelenburg (sentada la persona sobre alguna superficie, con las rodillas hacia arriba y la cabeza metida entre ellas), poco m\u00e1s puede hacerse a nivel dom\u00e9stico; la respiraci\u00f3n artificial es imprescindible si se produjera fallo pulmonar. Para prevenir la fase inicial de hiperexcitaci\u00f3n puede ser eficaz el uso de alg\u00fan sedante, pero en la pr\u00e1ctica resulta peligroso porque el sedante tarda en actuar (salvo administrado en vena), y para cuando llega a la sangre quiz\u00e1 el sobredosificado est\u00e1 entrando ya en el per\u00edodo de excitaci\u00f3n deprimida, que se ver\u00eda potenciado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de los riesgos objetivos, mientras el producto estuvo disponible en formas puras o casi puras no hubo apenas episodios mortales. En 1920, por ejemplo, s\u00f3lo se produjo un caso de sobredosis fatal en Estados Unidos, aunque estuviera ya prohibida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe pensar que la tolerancia es muy alta. No resulta excepcional el desvariado que consume 4 o 5 gramos diarios, y ni siquiera el que se los inyecta a lo largo de cinco o seis horas. Calculando que el efecto intravenoso viene a producirse con una cuarta parte de la dosis usada por inspiraci\u00f3n nasal, resulta que esos sujetos emplean casi el equivalente a una onza del f\u00e1rmaco introducida por otras v\u00edas; suelen hacerlo en combinaci\u00f3n con alg\u00fan pacificador, para limar la atroz ansiedad resultante, y no acaban de sucumbir con la frecuencia que cabr\u00eda esperar de sus excesos. Por otro lado, el desarrollo de tolerancia no implica una paralela insensibilizaci\u00f3n al efecto; si la administraci\u00f3n se multiplica al cubo no es realmente porque la dosis m\u00ednima haya dejado de ser activa, sino por avidez de m\u00e1s y m\u00e1s dentro de la peculiar ebriedad que produce esta droga. Quiz\u00e1 sea menos inexacto decir que el factor de tolerancia es en la coca\u00edna muy peque\u00f1o, aunque el empleo frecuente ensanche mucho el margen de seguridad en cada usuario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Salvo error, no se ha descubierto todav\u00eda un modo barato de producir coca\u00edna sint\u00e9tica. Es por eso m\u00e1s cara que otros estimulantes, como las anfetaminas. Sin embargo, el precio de elaboraci\u00f3n sigue siendo rid\u00edculo comparado con los del mercado negro. En 1925 el gramo de clorhidrato puro se vend\u00eda en las farmacias espa\u00f1olas al precio de 4 pesetas, mientras el kilo de az\u00facar val\u00eda 2. Hoy resulta casi imposible de encontrar; formas no refinadas, y mucho m\u00e1s t\u00f3xicas, del acaloide se venden a cinco mil veces ese precio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay mucha mitolog\u00eda sobre la relaci\u00f3n entre pureza y aspecto de la coca\u00edna. El clorhidrato puede aparecer en escamas, rocas y polvo indistintamente, con tonos que van del blanco tornasolado o mate al beige. Aunque prolijo, el mejor test para detectar adulterantes es el t\u00e9rmico, ya que esta droga funde entre 192 y 197 grados; cualquier ingrediente que funda antes o despu\u00e9s no puede ser coca\u00edna. El extendido test de la lej\u00eda -basado sobre la lenta estela trazada por la coca\u00edna en polvo al caer- s\u00f3lo sirve para averig\u00fcar a ciencia cierta si incluye anest\u00e9sicos locales sint\u00e9ticos (proca\u00edna, lidoca\u00edna, benzoca\u00edna, etc.), que adoptan entonces un color rojizo, pues los dem\u00e1s adulterantes se comportan de modo no uniforme.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su acci\u00f3n fisi\u00f3logica, enormes diferencias separan a la coca\u00edna pura de variantes adulteradas. La coca\u00edna propiamente dicha afecta ante todo al coraz\u00f3n y el h\u00edgado, provocando en ellos esfuerzos adicionales. El empleo cr\u00f3nico o prolongado reduce tambi\u00e9n las reservas de vitamina C y del complejo B, haciendo m\u00e1s oportuna la presencia de vitamina E, que mejora la respuesta card\u00edaca. Aunque no suele mencionarse, he observado que el empleo cr\u00f3nico -incluso en dosis moderadas o muy moderadas- acelera el envejecimiento de la piel, de un modo similar al producido por largas exposiciones al sol, as\u00ed como descalcificaci\u00f3n. El f\u00e1rmaco es un laxante suave -como la cafe\u00edna o la anfetamina-, con propiedades diur\u00e9ticas y vasoconstrictoras, que se us\u00f3 mucho para combatir la congesti\u00f3n nasal. Diluido en agua, despu\u00e9s de las comidas, fue recomendado por Freud para combatir el ardor de est\u00f3mago.<br \/><strong><\/p>\n<p>Efectos subjetivos<br \/><\/strong><br \/>Por lo que respecta a sensaciones, puede servir como testimonio el del propio Freud, que se administr\u00f3 la droga durante m\u00e1s de una d\u00e9cada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, Freud preconizaba el uso de coca\u00edna en inyecciones subcut\u00e1neas de 30 a 50 miligramos, repetidas cuantas veces pareciese conveniente para mantener el tono psicof\u00edsico. W.A. Hammond, director general de Sanidad en tiempos de Lincoln y neur\u00f3logo de profesi\u00f3n, hab\u00eda emprendido hacia esas fechas unos autoensayos por v\u00eda subcut\u00e1nea tambi\u00e9n, en los que fue aumentando las dosis hasta administrarse un gramo, dividiendo la cantidad en cuatro tomas espaciadas por cinco minutos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Freud y Hammond estaban de acuerdo en considerar la coca\u00edna como una sustancia muy valiosa, no s\u00f3lo para finalidades estrictamente terap\u00e9uticas sino en usos recreativos. Ambos coincid\u00edan tambi\u00e9n en afirmar que dosis peque\u00f1as convenientemente espaciadas producen euforia y vigor, mientras dosis altas crean desasosiego, malestar f\u00edsico y caos en el comportamiento. Meticuloso al hacer sus anotaciones, Hammond detect\u00f3 un fuerte predominio del desagrado ya a partir de 120 miligramos en una sola toma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo algo despu\u00e9s empieza el f\u00e1rmaco a inhalarse. Pronto la costumbre social ser\u00e1 hacer dos l\u00edneas por persona, como actualmente, mientras va adquiriendo connotaciones de droga selecta y a la moda, para triumfadores o aspirantes a dicho estatuto. La absorci\u00f3n nasal es levemente inferior a la subcut\u00e1nea e intramuscular, y puede irritar el cart\u00edlago sin cierta profilaxis (lavados con agua tibia, aplicaci\u00f3n ocasional de alg\u00fan aceite), pero prescinde de agujas y dolor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La acci\u00f3n del f\u00e1rmaco aparece entre dos y cinco minutos despu\u00e9s de aspirar, y se prolonga durante media hora larga antes de ir declinando. Si la dosis ha sido moderada -y el sujeto no es al\u00e9rgico-, los efectos son b\u00e1sicamente los descritos por Freud, con una expansi\u00f3n del tono que puede hacernos comunicativos y hasta audaces, aunque desde el autocontrol. Sucesivas administraciones no alterar\u00e1n estas coordenadas, mientras el sistema nervioso evite verse abrumado por una excitaci\u00f3n excesiva; semejante cosa la delatan s\u00edntomas como calor y sudoraci\u00f3n s\u00fabita, gran sequedad de boca, sensaciones de agarrotamiento muscular, rechinar involuntario de dientes, verborrea, fuga de ideas e irritabilidad difusa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La inyecci\u00f3n intravenosa de coca\u00edna act\u00faa casi instant\u00e1neamente, como un sentimiento a caballo entre el estupor y una sobreabundancia sin perfiles, persistiendo no m\u00e1s de 4 o 5 minutos. Sigue una ansiedad intensa, presagiadora de postraci\u00f3n, que trata de combatirse con nuevas inyecciones. Pero el ritmo necesario para no caer pronto en un abatimiento abisal, acompa\u00f1ado por convulsiones y otros s\u00edntomas de hiperestimulaci\u00f3n, se hace imposible sin el concurso de alguna droga sedante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ah\u00ed que, en la inmensa mayor\u00eda de los casos, quienes se administran coca\u00edna por v\u00eda intravenosa empleen tambi\u00e9n opi\u00e1ceos o tranquilizantes. Salvo personas que se sometieron a la experiencia por af\u00e1n de conocimiento, sin superar una o dos administraciones, no he conocido a nadie (ni sabido de nadie) que se dedicara noches enteras a pr\u00e1cticas semejantes y no fuera un suicida, un desalmado o un cretino. Con todo, debo reconocer que algunos adictos de aguja a opi\u00e1ceos parecen ser muy resistentes -y no entrar en ninguno de los tres tipos mencionados-, quiz\u00e1 porque lo insufrible de la coca\u00edna en exceso no sea tanto el efecto org\u00e1nico del abuso como la falta de un depresor que contrarreste el estado man\u00edaco. Dicho de otro modo, si alguien est\u00e1 lo bastante trastornado como para inyectarse gramos y gramos de coca\u00edna por v\u00eda intravenosa, su \u00fanica esperanza de no caer en el m\u00e1s penoso estado psicof\u00edsico pasa por intercalar inyecciones de alg\u00fan principio opuesto, correspondiente al campo de los apaciguadores. Una buena descripci\u00f3n del cocain\u00f3mano terminal aparece en cierta novela rusa de 1919.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por v\u00edas distintas de la intravenosa, el efecto del empleo cr\u00f3nico exige distinguir el uso regular de dosis altas y el de dosis medias o leves. El primero provoca p\u00e9rdida de peso, inestabilidad emocional, debilidad, inapetencia, impotencia, insomnio, delirio persecutorio y -a partir de cierto punto- alucinaciones terror\u00edficas, con temas recurrentes como insectos que circulan bajo la piel; de hecho, es tan incompatible con una vida sana como el alcoholismo. El uso cr\u00f3nico de dosis medias y leves provoca ante todo insomnio, con alguna propensi\u00f3n a mayor irritabilidad y falta de apetito. A diferencia de las anfetaminas, que provocan una alta proporci\u00f3n de delirios <em>permanentes<\/em> cuando se consumen de modo cr\u00f3nico, no se ha demostrado cosa pareja de la coca\u00edna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pr\u00e1cticamente todos los d\u00edas -durante cerca de dos a\u00f1os- inhal\u00e9 coca\u00edna bastante pura, en cantidades muy rara vez superiores al medio gramo. La dosis cotidiana habitual -distribuida en cinco o siete tomas- ven\u00eda a ser unos 250 miligramos. No observ\u00e9 insensibilidad a los efectos estimulantes, y el f\u00e1rmaco me result\u00f3 \u00fatil durante algunos meses para trabajos arduos del momento, como editar los <em>Principios<\/em> de Isaac Newton. Not\u00e9, en cambio, una propensi\u00f3n -no muy marcada- al insomnio y la irritabilidad. Sin embargo, al reconvertir el uso cr\u00f3nico en ocasional descubr\u00ed que: <em>a)<\/em> hab\u00eda olvidado el efecto euf\u00f3rico <em>posible<\/em> de la droga, hasta el extremo de confundirlo con sensaciones bastante menos sutiles e intensas; <em>b)<\/em> me dejaba llevar por est\u00edmulos rid\u00edculos o incompatibles con mi propia idea del mundo, generalmente ligados a un complejo de autoimportancia. En otras palabras, la cronicidad debilit\u00f3 ante todo el sentido cr\u00edtico, la lucidez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La interrupci\u00f3n del uso no produjo el m\u00e1s m\u00ednimo indicio de reacci\u00f3n abstinencial. Para ser m\u00e1s exactos, durante los a\u00f1os de consumo cotidiano tuve siempre lo que Freud -hablando de s\u00ed mismo- llam\u00f3 \u00abuna aversi\u00f3n inmotivada hacia la sustancia\u00bb; si volv\u00eda a emplearla al d\u00eda siguiente era por una combinaci\u00f3n de est\u00edmulos, donde destacaban la inercia, cebos de la vida social o un prop\u00f3sito de concentrarme en el trabajo. Creo que los estimulantes s\u00f3lo crean verdadera ansia -deseo vehemente- a personas con un tono an\u00edmico bajo, que tiende a la depresi\u00f3n. Cuanto menos en\u00e9rgico sea su entendimiento, m\u00e1s f\u00e1cil les ser\u00e1 desdibujar el des\u00e1nimo con un brote de entusiasmo man\u00edaco.<br \/><strong><\/p>\n<p>Principales usos<br \/><\/strong><br \/>Los usos comprenden tres campos b\u00e1sicos, que son la comunicaci\u00f3n con otros, el desempe\u00f1o de alguna tarea espec\u00edfica y fines medicinales en sentido estricto. Estos \u00faltimos son, seg\u00fan Freud, diversos tipos y grados de anestesia local, alivio de trastornos g\u00e1stricos, tratamiento del asma y la congesti\u00f3n nasal; cabr\u00eda a\u00f1adir, en tono menor, sus virtudes como laxante suave y diur\u00e9tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al igual que cualquier otro estimulante, la coca\u00edna aumenta la capacidad del cuerpo para mantener la vigilia y soportar fatigas. Mientras las dosis se moderen cuidadosamente, ayuda tambi\u00e9n a que el individuo logre niveles altos de atenci\u00f3n. Dentro de este orden de cosas, se dir\u00eda que su utilidad no deriva tanto de aumentar la resistencia al cansancio o la concentraci\u00f3n intelectual, como de combatir eficazmente crisis de apat\u00eda; digo crisis, en vez de actitudes o disposiciones, porque lo provechoso para una situaci\u00f3n temporal de abatimiento o postraci\u00f3n no lo es para un car\u00e1cter abatido o postrado cr\u00f3nicamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para la comunicaci\u00f3n con otros, esta droga rinde buenos resultados en cantidades que aumenten la intensidad ps\u00edquica sin sobrecargar el sistema nervioso. Cuando la estimulaci\u00f3n se mantiene dentro de ciertos l\u00edmites es posible relacionarse desde bases matizadas, que unas veces potencian la locuacidad -y la confidencia- y otras contribuyen a hacer m\u00e1s sereno el contacto. Hablar animadamente no excluye ir intercalando pausas adecuadas a la reflexi\u00f3n, pues los momentos de silencio s\u00f3lo son violentos all\u00ed donde la comunicaci\u00f3n resulta superficial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo que respecta a la sexualidad, el v\u00ednculo del f\u00e1rmaco con grandes proezas es un t\u00f3pico sin mucho fundamento. En una carta a su futura esposa, Freud escrib\u00eda: \u00ab\u00a1Ay de ti, princesa, cuando llegue [&#8230;] el fogoso hombret\u00f3n que tiene coca\u00edna en el cuerpo!\u00bb. Pero no se trata de un afrodis\u00edaco genital, y si potencia las sensaciones del placer o la duraci\u00f3n del coito es por el mismo mecanismo que potencia la intensidad o la duraci\u00f3n del di\u00e1logo con otro. Como el aumento en la actividad del sistema nervioso es abstracto o gen\u00e9rico, amplifica tanto lo placentero como lo displacentero; no pocas veces convierte a los amantes en meros conversadores, e incluso puede suscitar disputas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la energ\u00eda sexual de una persona no sufre inhibiciones, cualquier estimulante -y la coca\u00edna en especial- provocar\u00e1 sencillamente m\u00e1s energ\u00eda: en el hombre ese aumento tiende a manifestarse como mayor control del orgasmo (sea o no capaz de incrementar su n\u00famero), y en la mujer como mayor entrega a la voluptuosidad, elevando en ambos el poder de la imaginaci\u00f3n. Sin embargo, ese incremento depende crucialmente del grado de afinidad o compenetraci\u00f3n existente, y quien pretenda convertirse en semental o sacerdotisa de Venus por obra y gracia de la coca\u00edna tan s\u00f3lo, no tardar\u00e1 en conocer desenga\u00f1os. A pesar de todo, el valor de la autosugesti\u00f3n es muy grande, y la fama de esta droga como afrodis\u00edaco puede contribuir a que funcione en tal sentido. Lo que sin duda no funciona -salvo apoyado por enormes dosis de credulidad- es el uso t\u00f3pico del f\u00e1rmaco, frot\u00e1ndolo por los genitales masculinos o femeninos; en el peor de los casos, esa pr\u00e1ctica producir\u00e1 irritaciones considerables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En \u00faltimo lugar, convendr\u00eda hacer menci\u00f3n al uso de la coca\u00edna combinado con otras drogas. Por muchas experiencias de primera mano, entiendo que es el f\u00e1rmaco m\u00e1s dif\u00edcil de dosificar; cantidades peque\u00f1as har\u00e1n sentir que es accesible una euforia superior aumentando el consumo, y cantidades grandes provocar\u00e1n una inc\u00f3moda sensaci\u00f3n de rigidez (el \u00abpalo\u00bb) que pide usar mucho alcohol u otros apaciguadores. El alcohol y otros apaciguadores har\u00e1n que pueda administrarse m\u00e1s coca\u00edna, que exige a su vez m\u00e1s sedaci\u00f3n, y finalmente el usuario acabar\u00e1 mendigando meros somn\u00edferos, tras fumar r\u00edos de cigarrillos. No niego cierto encanto a esta ebriedad compleja, aunque s\u00f3lo parece admisible de modo muy ocasional. En realidad, es una variante de la combinaci\u00f3n hero\u00edna-coca\u00edna, que resulta tan lesiva como ella para la salud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo he encontrado el vicio de la coca\u00edna inyectada en adictos a opi\u00e1ceos, y dentro de ellos en quienes veneran la aguja mucho m\u00e1s que el contenido de cada jeringa. El uso pulmonar, espolvoreando la droga sobre tabaco, supone mucha menos absorci\u00f3n y produce efectos m\u00e1s leves, adem\u00e1s de inducir bronquitis cuando las administraciones son habituales.<\/p>\n<p>\u00a0<br \/><a href=\"http:\/\/www.escohotado.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Fuente<\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center; line-height: 18px;\">Libro sobre los\u00a0Pioneros de la coca y la coca\u00edna<\/p>\n<p style=\"text-align: center; line-height: 18px;\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6443 lazyload\" data-src=\"https:\/\/www.cannabismagazine.net\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/portadacoca2.jpg\" border=\"0\" alt=\"portadacoca2\" width=\"200\" height=\"337\" style=\"--smush-placeholder-width: 200px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 200\/337;border-width: initial; border-color: initial;\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.escohotado.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><\/p>\n<p>Escohotado.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Art\u00edculo de <a href=\"http:\/\/www.escohotado.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Antonio Escohotado<\/a>. 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