
En breve
- La Salvia divinorum (ska Pastora u «hojas de la Pastora») es una planta de la Sierra Mazateca de Oaxaca (México), empleada tradicionalmente por curanderos en ceremonias de adivinación y sanación.
- María Sabina, célebre por los hongos sagrados, contó que las hojas de la Pastora se usaban cuando escaseaban los hongos.
- Su principio activo, la salvinorina A, actúa sobre el receptor opioide kappa, un mecanismo distinto al de los psicodélicos clásicos; su posible interés terapéutico se investiga, aunque la evidencia es todavía preliminar.
Entre las plantas visionarias de México, la Salvia divinorum ocupa un lugar singular. Sus hojas verdes acompañan desde hace generaciones a los curanderos mazatecos, y su historia se entrelaza con la de María Sabina, la curandera que dio a conocer al mundo los hongos sagrados de Huautla. Este artículo repasa su uso tradicional y lo que hoy sabe la ciencia, con calma y sin sensacionalismo.
La planta y su nombre mazateco
La Salvia divinorum es una planta perenne de la familia de las lamiáceas (la misma de la menta y las salvias), propia de las zonas húmedas y umbrías de la Sierra Mazateca, en el estado de Oaxaca. Fue descrita botánicamente por Epling y Játiva-M. en 1962, aunque su uso ritual ya se había registrado por escrito antes, hacia 1939, por el investigador Jean B. Johnson mientras estudiaba el chamanismo mazateco.
Los mazatecos la conocen como ska Pastora o ska María Pastora, que puede traducirse como «hoja de la Pastora» o «hierba de la Virgen María»: en su cosmovisión, la planta se asocia a una figura femenina sagrada, un rasgo de sincretismo entre las creencias indígenas y el catolicismo. De ahí la denominación popular de «hojas de la Pastora». La tradición le atribuye, además de la adivinación, usos para acompañar dolencias como anemia, reumatismo, cefaleas o molestias digestivas.
María Sabina y las veladas
María Sabina Magdalena García (Huautla de Jiménez, 1894-1985) fue la chjota chjine —«la que sabe»— más influyente del misticismo mexicano. Alcanzó fama mundial cuando, en los años cincuenta, el etnomicólogo Robert Gordon Wasson participó en una de sus veladas con hongos Psilocybe y difundió la experiencia. Esa exposición pública, que ella no buscó, transformó su vida y la de su comunidad.
La Salvia divinorum pertenece al mismo universo ceremonial. La velada mazateca es un rito nocturno, en penumbra y silencio, guiado por el curandero mediante cantos y plegarias. Cuando se empleaban las hojas de la Pastora, se machacaban frescas y se tomaban con agua, o bien se masticaban. María Sabina explicó a los etnobotánicos que estas hojas se utilizaban sobre todo cuando no había hongos disponibles, señal de que formaban parte de un mismo repertorio de plantas maestras al servicio del diagnóstico y la curación, dentro de un marco ritual muy cuidado.
Qué dice la ciencia: la salvinorina A
El compuesto responsable de los efectos de la planta es la salvinorina A, un diterpeno neoclerodano que llama la atención por dos motivos. Primero, es una molécula no nitrogenada, algo excepcional entre las sustancias psicoactivas. Segundo, según la revisión de Butelman y Kreek publicada en Frontiers in Pharmacology (2015), actúa como agonista selectivo y muy potente del receptor opioide kappa (KOR), una diana completamente distinta de la de los psicodélicos serotoninérgicos clásicos como la psilocibina o el LSD, que operan sobre el receptor 5-HT2A.
Se la considera una de las sustancias psicoactivas naturales más potentes por peso que se conocen. Sus efectos son rápidos y de corta duración: fumada, aparecen en segundos, alcanzan su punto máximo hacia los dos minutos y decaen en torno a la media hora; masticada, el inicio es más lento y gradual. La experiencia suele ser intensa y desorientadora, con una fuerte desconexión del entorno y, en modelos animales, señales de aversión y anhedonia. El interés científico actual pasa por usar esta molécula como plantilla para desarrollar fármacos frente a trastornos del ánimo o la adicción, aunque se trata de investigación preliminar y experimental: por ahora no existen medicamentos desarrollados a partir de ella.
Reducción de daños
Quien decida acercarse a esta planta fuera de su contexto ceremonial gana mucho conociendo bien cómo se comporta. La Salvia divinorum es potente y sus efectos pueden desbordar: pérdida momentánea del control del cuerpo, movimientos involuntarios con riesgo de caídas y golpes, confusión intensa o episodios de angustia. No son motivos para el miedo, sino datos para preparar la experiencia con cabeza. Las guías de reducción de daños coinciden en unos cuidados sencillos: contar con una persona sobria y de confianza que acompañe de principio a fin (lo que en inglés se llama un sitter), elegir un espacio despejado y seguro —sin muebles con esquinas ni escaleras cerca— y dejar pasar el efecto sin conducir ni manejar maquinaria. El momento vital también cuenta: en fases de malestar psicológico o con antecedentes de trastornos mentales, muchas personas prefieren posponerla.
En el plano legal, el panorama es heterogéneo. En España la planta no figura en las listas de fiscalización de estupefacientes, de modo que la posesión y el cultivo personal no están prohibidos, aunque su comercio sí está sujeto a controles; numerosos países, en cambio, la han restringido o prohibido de forma expresa. Es un dato de contexto útil de conocer, sobre todo si se viaja.
Fuentes
- Butelman ER, Kreek MJ. Salvinorin A, a kappa-opioid receptor agonist hallucinogen: pharmacology and potential template for novel pharmacotherapeutic agents in neuropsychiatric disorders. Frontiers in Pharmacology, 2015.
- ICEERS. Salvia divinorum: información básica. ICEERS, consultado en 2026.
- Legal status of Salvia divinorum. Wikipedia, consultado en 2026.
Contenido divulgativo elaborado desde la reducción de daños y el respeto a la libertad individual. No sustituye la información de un profesional sanitario ni pretende fomentar ni condenar ningún consumo.