
En breve
- El Departamento de Defensa de EE.UU. financia con 9,8 millones de dólares dos ensayos clínicos de terapia asistida con MDMA para el TEPT, esta vez dirigidos a militares en servicio activo y no solo a veteranos ya retirados.
- Los estudios, a cargo de Walter Reed National Military Medical Center y el consorcio STRONG STAR (Universidad Emory), combinarán MDMA con Exposición Prolongada Masificada y prevén reclutar en torno a 186 participantes.
- El debate va más allá de lo clínico: varios especialistas cuestionan la lógica de tratar un trauma de combate para después devolver a esa misma persona al frente que lo causó.
El ejército estadounidense ha decidido invertir directamente en la investigación de la terapia asistida con MDMA, pero con un giro respecto a los ensayos que ya conocíamos: esta vez el objetivo declarado no es solo aliviar el sufrimiento de quienes ya han dejado el servicio, sino tratar el trastorno de estrés postraumático (TEPT) en soldados que siguen en activo, para que puedan continuar su carrera militar. La noticia, recogida a mediados de julio por medios especializados en ciencia, ha reavivado el debate sobre los límites y las implicaciones de usar psicodélicos con fines de «readaptación» al servicio.
Dos ensayos, un mismo objetivo declarado
El Departamento de Defensa ha comprometido 9,8 millones de dólares, repartidos a partes iguales entre el Walter Reed National Military Medical Center y el consorcio STRONG STAR de la Universidad Emory, liderado por los investigadores Alan Peterson y Barbara Rothbaum. Los dos ensayos combinarán sesiones de MDMA con Exposición Prolongada Masificada, un protocolo de terapia de exposición ya validado y de uso habitual en el ámbito militar para el TEPT. La Asociación Multidisciplinar para Estudios Psicodélicos (MAPS) participa aportando formación especializada a los terapeutas que conducirán las sesiones, un punto que los propios investigadores señalan como uno de los mayores cuellos de botella: muy pocos profesionales dentro de la sanidad militar tienen experiencia guiando sesiones de un día completo con procesamiento de trauma en tiempo real.
Qué se sabe del diseño y el calendario
Según la información disponible hasta ahora, ambos estudios prevén reclutar de forma conjunta a unos 186 militares en servicio activo con TEPT de leve a grave, y su arranque efectivo se sitúa en el horizonte de 2027, una vez completadas las fases de formación de terapeutas y aprobación regulatoria interna. No se trata de un tratamiento ya disponible: la MDMA sigue sin aprobación de la FDA para el TEPT tras el rechazo de la solicitud de Lykos Therapeutics en 2024, y estos ensayos militares son investigación, no una oferta clínica generalizada a la tropa.
Que implica
Conviene separar dos planos. En el estrictamente clínico, sumar este diseño a la evidencia ya existente sobre MDMA y TEPT es una buena noticia para quienes llevan años señalando la falta de opciones eficaces frente al trauma de combate, aunque los resultados tardarán años en llegar y todavía no hay datos de eficacia ni de seguridad específicos de esta cohorte. En el plano ético, el propio marco del ensayo genera preguntas legítimas, y así lo han planteado especialistas consultados por la prensa científica: tratar el trauma con el objetivo explícito de que la persona pueda volver al entorno que lo generó no es lo mismo que tratarlo para mejorar su bienestar y su vida civil. Desde la reducción de daños, ninguna de las dos cosas es incompatible con el rigor científico, pero sí conviene que quien participe en estos ensayos conozca con claridad para qué fin institucional se está investigando el tratamiento que recibe.
Fuente
- Science Norway. «Want to offer MDMA therapy to soldiers with PTSD so they can defend their country for longer». Science Norway, 15 de julio de 2026.
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