
¿Buscas el dato exacto? Pregúntaselo a nuestro cerebro documental, que responde citando los estudios: ¿Qué dosis de psilocibina se usan en los ensayos clínicos y cuánto duran los efectos?
En breve
- Un estudio en ratas Wistar muestra que la psilocibina reduce el acicalamiento (grooming) que provoca un entorno nuevo, un comportamiento que se usa para modelar trastornos afectivos.
- Ese efecto depende del receptor 5-HT2B, distinto del 5-HT2A que produce los efectos psicodélicos clásicos de la sustancia.
- Un bloqueante selectivo de ese receptor, la molécula RS-127445, revirtió el efecto de la psilocibina sobre esa conducta.
Un equipo de investigadores ha publicado en la revista Progress in Neuro-Psychopharmacology & Biological Psychiatry un estudio que aísla, en ratas, la vía molecular responsable de uno de los efectos conductuales de la psilocibina: la reducción del acicalamiento excesivo que aparece cuando un animal se enfrenta a un espacio desconocido. El hallazgo apunta a un receptor de serotonina, el 5-HT2B, distinto del que produce el efecto psicodélico propiamente dicho.
Qué se midió exactamente
Los autores, Alexandre Seillier, Ghinwa Ibrahim El Dannan y Lenka Seillier, expusieron a ratas Wistar a un entorno nuevo y analizaron su conducta de acicalamiento con un programa informático llamado Grooming Analysis Algorithm (GAA), diseñado para descomponer esa conducta en su microestructura: cuánto dura, en cuántos episodios se fragmenta y cómo se encadenan sus fases. El acicalamiento excesivo o desorganizado ante la novedad se usa en investigación básica como una señal de estados afectivos alterados.
El papel del receptor 5-HT2B
La psilocibina redujo tanto el tiempo total de acicalamiento como el número de episodios, y lo hizo de forma selectiva: no eliminó la conducta de higiene normal, sino específicamente el patrón «anómalo», con episodios fragmentados y transiciones erráticas entre fases. Cuando los animales recibieron antes RS-127445, un bloqueante selectivo del receptor 5-HT2B, ese efecto de la psilocibina se revirtió. Los autores señalan que en un trabajo anterior de su propio grupo ya habían visto que ese mismo receptor, y no el 5-HT2A que sí interviene en la percepción alterada, explicaba otro efecto conductual de la psilocibina en un test distinto (el de natación forzada, usado para modelar la respuesta a antidepresivos). Este nuevo estudio extiende esa disociación a un comportamiento distinto, el acicalamiento ante la novedad.
Qué implica
El resultado es una pieza más en la cartografía de qué receptores hacen qué cuando el cuerpo procesa la psilocibina: el 5-HT2A es responsable de la experiencia subjetiva o «viaje», pero al menos parte de sus efectos sobre la conducta pasarían por una vía distinta, el 5-HT2B. Conviene situar el hallazgo en sus límites: es un estudio en ratas sanas, no en un modelo de trastorno obsesivo-compulsivo ni en personas, y mide un comportamiento (el acicalamiento ante la novedad) que sirve como modelo indirecto de estados afectivos, no un diagnóstico psiquiátrico. No demuestra que la psilocibina trate ninguna afección compulsiva humana; sí aporta una pista molecular concreta sobre qué receptor investigar si se quiere separar el efecto conductual del efecto psicodélico. Los propios autores plantean que mapear el perfil de acción del 5-HT2B en otras conductas, más allá de la natación forzada y el acicalamiento, es el paso pendiente.
Para quien quiera profundizar en cómo actúa la psilocibina y en qué se sabe de su uso, la guía de psilocibina y setas mágicas de Psiconáutica reúne el estado de la evidencia.
Fuente
- Seillier A, El Dannan GI, Seillier L. Psilocybin selectively suppresses novelty-induced grooming via 5-HT2B receptors: A microstructure analysis in Wistar rats. Progress in Neuro-Psychopharmacology & Biological Psychiatry, septiembre de 2026.
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