
En breve
- Un equipo de la Universidad de Medicina de Wroclaw (Polonia) ha publicado la revisión sistemática más completa hasta la fecha sobre psicodélicos y TDAH en adultos.
- De toda la literatura disponible, solo cinco estudios cumplían criterios científicos mínimos, y el único ensayo aleatorizado y a doble ciego con LSD en microdosis no mostró diferencias frente a placebo.
- Los autores piden ensayos más grandes y rigurosos, y advierten de que los psicodélicos no deben sustituir a los tratamientos con evidencia contrastada para el TDAH.
Una revisión sistemática publicada en la revista International Journal of Molecular Sciences concluye que, con los datos disponibles a día de hoy, no puede afirmarse que la LSD en microdosis ni otros psicodélicos sean eficaces para tratar el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en adultos. El trabajo, firmado por James Chmiel, Agnieszka Malinowska y la profesora Donata Kurpas, pone en perspectiva el interés creciente por la automedicación con microdosis que circula en foros y redes sociales.
Solo cinco estudios superan el filtro científico
El equipo polaco rastreó la literatura disponible sobre psicodélicos clásicos (LSD, psilocibina, ayahuasca) y síntomas de TDAH en adultos. De todo lo publicado, únicamente cinco estudios cumplían criterios metodológicos mínimos: tres observacionales sobre microdosificación (personas que ya se automedicaban y respondían a cuestionarios), un ensayo clínico aleatorizado y doble ciego con dosis bajas de LSD, y un estudio piloto sobre uso ritual de ayahuasca. Un cuerpo de evidencia, según los propios autores, demasiado pequeño para sacar conclusiones firmes en ningún sentido.
El único ensayo controlado no encontró diferencias con el placebo
El dato más relevante procede de ese ensayo aleatorizado, publicado previamente en JAMA Psychiatry: 53 adultos con TDAH recibieron, durante seis semanas, dosis bajas de LSD o placebo dos veces por semana (doce administraciones en total). Los síntomas mejoraron en ambos grupos —7,1 puntos en el grupo de LSD frente a 8,9 en el de placebo—, sin diferencia estadísticamente significativa entre ellos, y sin efectos adversos graves. Los estudios observacionales de microdosificación sí recogieron mejoras subjetivas en concentración y ánimo, pero al ser diseños abiertos y sin control resultan muy vulnerables al efecto placebo y al sesgo de expectativa.
Por qué falta encaje biológico
La revisión también repasa la plausibilidad biológica: los psicodélicos clásicos actúan sobre todo sobre receptores de serotonina 5-HT2A, mientras que el TDAH se explica principalmente por alteraciones en los circuitos dopaminérgicos y noradrenérgicos, diana de los tratamientos habituales. Kurpas apunta que ese desajuste mecanicista invita a la cautela antes de extrapolar el entusiasmo que sí generan los psicodélicos en depresión o estrés postraumático. A ello se suman limitaciones comunes a casi todos los estudios: muestras pequeñas, sustancias y dosis heterogéneas, seguimientos cortos y falta de datos de seguridad en personas con trastornos psiquiátricos asociados, algo frecuente en el TDAH adulto.
Qué implica
Los autores no cierran la puerta a que ensayos futuros, mejor diseñados y con muestras más amplias, encuentren algún beneficio específico, y de hecho reclaman que se financien. Pero por ahora la conclusión es de cautela: la evidencia actual no respalda usar psicodélicos, tampoco en microdosis, como alternativa a los tratamientos ya validados para el TDAH, y las experiencias compartidas en internet no deberían sustituir el criterio médico.
Fuente
- Wroclaw Medical University. «Psychedelics and ADHD» (revisión: Chmiel J, Malinowska A, Kurpas D. «The Use of Psychedelics in the Treatment of Adult ADHD: A Systematic and Mechanistic Review», International Journal of Molecular Sciences, 2026, 27(8):3453). Wroclaw Medical University, 26 de junio de 2026.
Información divulgativa; no constituye consejo médico. Los tratamientos con psicodélicos son experimentales y se realizan en entornos clínicos controlados.