
En breve
- Un ensayo clínico de fase IIa en el Imperial College London ha probado una única dosis intravenosa de DMT, el compuesto psicoactivo del ayahuasca, en 34 personas con depresión resistente a otros tratamientos.
- El grupo que recibió DMT mostró una reducción de los síntomas depresivos ya en la primera semana, con beneficios que se mantuvieron hasta seis meses en algunos participantes.
- No hubo efectos adversos graves ni empeoramiento de las ideas suicidas, aunque los propios autores piden cautela por el tamaño reducido de la muestra.
Investigadores del Imperial College London han publicado en la revista Nature Medicine los resultados de un ensayo clínico de fase IIa que evalúa la N,N-dimetiltriptamina (DMT), el principal compuesto psicoactivo del ayahuasca, como posible tratamiento para la depresión que no responde a las terapias habituales. Una sola infusión intravenosa de 21,5 miligramos, administrada en apenas diez minutos, produjo mejoras clínicas que se mantuvieron durante semanas y, en algunos casos, meses.
Un ensayo en dos fases con acompañamiento terapéutico
El estudio, dirigido por el psiquiatra David Erritzoe, reclutó a 34 adultos con depresión moderada o grave que ya habían probado sin éxito al menos dos tratamientos previos, ya fueran fármacos o psicoterapia. En una primera fase, aleatorizada, a doble ciego y controlada con placebo, 17 personas recibieron DMT y otras 17 una infusión placebo, siempre con sesiones de preparación antes de la dosis y acompañamiento presencial de un terapeuta durante la experiencia, que dura alrededor de 25 minutos. Pasadas dos semanas, el ensayo pasó a una segunda fase abierta en la que todos los participantes pudieron recibir DMT, lo que permitió además comparar los efectos de una sola dosis frente a dos.
Mejoría desde la primera semana
En la fase ciega, quienes recibieron DMT mostraron una reducción media de los síntomas en la escala Montgomery-Åsberg (MADRS, la herramienta clínica de referencia para medir la gravedad de la depresión) claramente mayor que el grupo placebo: unos 10,8 puntos de diferencia a la semana y 7,4 puntos a las dos semanas. Durante la fase abierta posterior, el efecto antidepresivo se mantuvo hasta las 12 semanas, y en parte de los participantes los beneficios llegaron a los seis meses. El análisis secundario no encontró diferencias relevantes entre recibir una sola dosis o dos, lo que sugiere que una única sesión podría bastar para lograr un efecto duradero. En cuanto a seguridad, los efectos adversos más frecuentes fueron dolor en el punto de inyección, náuseas y ansiedad pasajera durante la sesión; no se registraron efectos adversos graves ni un aumento de las ideas suicidas. El ensayo fue diseñado, financiado y patrocinado por la farmacéutica Cybin UK (que opera actualmente como Helus), que aportó también el compuesto de DMT empleado.
Qué implica
Los propios investigadores insisten en la cautela: la muestra es pequeña (34 personas), mayoritariamente hombres jóvenes, sin apenas diversidad étnica, y se excluyó a quienes tenían antecedentes de intentos de suicidio graves. Además, al no haber placebo en la fase abierta, no puede aislarse del todo qué parte de la mejoría se debe al fármaco y cuánto al acompañamiento terapéutico y las expectativas de los participantes. David Erritzoe lo resume así: «aunque estos resultados tempranos deben interpretarse siempre con cierta cautela, son muy prometedores para la terapia con DMT como posible tratamiento de la depresión clínica». Antes de que la DMT pueda considerarse un tratamiento real serán necesarios ensayos de fase III con muchos más participantes. Por ahora sigue siendo una sustancia experimental, de uso exclusivamente clínico y bajo supervisión médica.
Fuente
- Erritzoe, D. et al. A short-acting psychedelic intervention for major depressive disorder: a phase IIa randomized placebo-controlled trial. Nature Medicine, 16 de febrero de 2026.
Información divulgativa; no constituye consejo médico. Los tratamientos con psicodélicos son experimentales y se realizan en entornos clínicos controlados.