
¿Buscas el dato exacto? Pregúntaselo a nuestro cerebro documental, que responde citando los estudios: ¿Qué dosis de psilocibina se usan en los ensayos clínicos y cuánto duran los efectos?
En breve
- Un ensayo de fase 1 con 56 adultos sanos probó dosis únicas de psilocibina de entre 0,5 y 4 mg frente a placebo.
- Los efectos subjetivos se distinguieron del placebo a partir de 2,5 mg, sin deterioro dependiente de la dosis en atención, memoria de trabajo ni control de impulsos (con pequeñas señales transitorias a las 2 horas), y con las alteraciones de la conciencia en niveles bajos.
- Es un estudio pequeño, en voluntarios sanos, financiado por la empresa que desarrolla el producto: no dice nada todavía sobre eficacia clínica.
La mayoría de los ensayos con psilocibina trabajan con dosis de 10 a 25 mg, que obligan a una sesión supervisada de varias horas. Un equipo con sede en Canadá y Estados Unidos ha publicado ahora en la revista Pharmaceuticals un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo que explora el extremo opuesto: dosis muy bajas, buscando el punto en que algo empieza a notarse.
Cómo se hizo
Participaron 56 adultos sanos, mitad hombres y mitad mujeres, con una edad media de 37,5 años. Se organizaron en siete cohortes secuenciales de ocho personas, con una proporción de tres a uno entre psilocibina y placebo. Las dosis orales fueron de 0,5, 1,0, 1,5, 2,5, 3,5 y 4,0 mg, y la de 4,0 mg se repitió en dos cohortes. Entre cohorte y cohorte, un comité de seguridad revisaba los datos antes de autorizar el siguiente escalón. Los voluntarios permanecieron monitorizados durante 24 horas y se les hizo un seguimiento a los siete días.
Un detalle de diseño interesante: en el consentimiento se les dijo que podían recibir una de cinco sustancias distintas, para reducir el sesgo de la expectativa. Los autores creen que ese enmascaramiento funcionó sobre todo en las dosis más bajas.
Qué se midió y qué apareció
La psilocina, el metabolito activo, aparecía en sangre a los 15 o 30 minutos y alcanzaba su máximo en torno a una hora. Su vida media fue corta, de unas 1,6 horas con 0,5 mg y de 2,3 a 2,5 horas con el resto de dosis. El pico medio fue de 835 pg/ml con 0,5 mg y de 5.127 pg/ml con 4,0 mg.
En cuanto a lo que la gente notó, las puntuaciones de «efecto de la droga» superaron al placebo desde 2,5 mg, con las respuestas más claras a 3,5 y 4,0 mg, aunque con mucha variabilidad entre personas. La sensación de «estar colocado» subió con fuerza en esas dos dosis y duró poco. Las cinco dimensiones del cuestionario de estados alterados de conciencia se quedaron por debajo del 40 %, y la que más destacó, la reducción de vigilancia, se interpreta como somnolencia leve. Las puntuaciones de alucinación no crecieron con la dosis: la media más alta la registró el grupo placebo.
La pupila sí respondió de forma dosis-dependiente, un indicio objetivo de que la sustancia actuaba. Las pruebas de atención sostenida, memoria de trabajo y tiempos de reacción se mantuvieron en su línea de base; hubo pequeñas señales a las dos horas, como una reacción algo más lenta, que se recuperaron a las cuatro.
No hubo efectos adversos graves ni abandonos. Todos los eventos fueron leves y el más frecuente fue la somnolencia, también en el placebo (5 de 14 personas). Tres participantes refirieron sentirse «colocados», solo con 3,5 y 4,0 mg, y uno notó a 4,0 mg una alteración auditiva que, revisada, se describió como pensamiento desorganizado transitorio.
Qué implica
El trabajo aporta algo que faltaba: datos controlados sobre una franja de dosis que mucha gente usa de forma naturalista sin información farmacológica. Según el estudio, entre 2,5 y 3,5 mg habría una ventana con acción medible y sin alteración perceptiva marcada, y los autores proponen 3 mg como dosis candidata para ensayos posteriores en ansiedad generalizada.
Los propios autores marcan los límites: cohortes de seis personas, análisis descriptivo y no inferencial, voluntarios sanos con un rango de ansiedad de base acotado (leve a moderada) y pruebas cognitivas que no coincidieron con el pico a la hora. El estudio se registró de forma retrospectiva en ClinicalTrials.gov en julio de 2026 y lo financia Diamond Therapeutics, cuyo personal firma el artículo y que participó en el comité de seguridad y en las decisiones de escalada de dosis. Que un efecto sea medible no demuestra que sea útil, y aquí no se ha medido ningún beneficio clínico. Quien se interese por la microdosis encontrará en nuestro dossier sobre microdosis y en el análisis del mayor metaanálisis de microdosis el contexto de unos datos que siguen siendo escasos.
Fuente
- Levy-Cooperman N, Sellers E, Glue P y cols. Pharmaceuticals. A Randomized, Double-Blind, Placebo-Controlled Single-Ascending-Dose Study to Identify a Subperceptual Dose of Psilocybin in Healthy Adults. Pharmaceuticals (Basel) 19(9), 21 de septiembre de 2026.
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