
¿Buscas el dato exacto? Pregúntaselo a nuestro cerebro documental, que responde citando los estudios: ¿Qué dosis de LSD se han empleado en investigación y qué duración tienen?
En breve
- Un equipo de la Universidad de California, Davis, desmontó pieza a pieza la estructura del LSD para averiguar qué fragmentos disparan el viaje y cuáles sostienen su utilidad terapéutica.
- Sintetizaron nueve versiones simplificadas del esqueleto molecular de la ergolina; dos, bautizadas UCD0094 y UCD0076, redujeron el potencial alucinógeno y la toxicidad cardiaca sin perder actividad útil.
- En pruebas de comportamiento con ratones, UCD0076 se comportó como un antipsicótico. El hallazgo se publicó el 7 de septiembre en PNAS y sigue siendo investigación preclínica, lejos de cualquier uso en personas.
El 7 de septiembre, un equipo del Instituto de Psicodélicos y Neuroterapéutica de la Universidad de California, Davis, publicó en la revista PNAS el resultado de desarmar el LSD hasta sus piezas más simples. Diseñaron nueve variantes de su núcleo molecular, la ergolina, para separar qué partes de la molécula provocan el efecto alucinógeno y cuáles sostienen el efecto terapéutico. Dos de esas variantes conservaron actividad útil con menos potencial de viaje y menos riesgo cardiaco que el LSD original.
Qué pieza dispara el viaje
El LSD actúa sobre varios receptores de serotonina a la vez. El 5-HT2A está detrás del efecto alucinógeno; el 5-HT2B se asocia a toxicidad cardiaca, el mismo mecanismo que obligó a retirar del mercado otros fármacos como la fenfluramina; y el 5-HT2C se relaciona con propiedades antipsicóticas. El equipo, dirigido por David E. Olson, fue retirando anillos y sustituyentes del armazón de cuatro anillos del LSD para ver qué sobrevivía en cada versión. Encontraron que la actividad alucinógena sigue más de cerca a los fragmentos de la molécula con estructura de tipo feniletilamina que a los de tipo triptamina, una pista concreta para quien quiera diseñar fármacos derivados del LSD sin arrastrar el viaje. Quien quiera situar este hallazgo dentro del mapa más amplio de las sustancias psicodélicas encontrará ahí el contexto general.
Dos candidatos y un giro inesperado
De las nueve versiones sintetizadas, dos destacaron sobre el resto: UCD0094 y UCD0076 redujeron tanto el potencial alucinógeno como la toxicidad ligada al 5-HT2B, sin perder la actividad que las hace interesantes como punto de partida farmacológico. UCD0076, además, mostró preferencia por el receptor 5-HT2C y, en las pruebas de comportamiento con ratones, se comportó como un antipsicótico, un giro llamativo para una molécula que desciende de una sustancia asociada históricamente al viaje y no a calmarlo. Los autores apuntan que los compuestos que activan el 5-HT2C también se están explorando en epilepsia y trastornos por uso de sustancias, aunque el dato firme de este trabajo es el efecto antipsicótico observado en el modelo animal.
Qué implica
Es investigación preclínica de libro: los resultados están en ratones y en ensayos de laboratorio, no en personas, y separar el viaje de la utilidad terapéutica de una molécula exige años de trabajo posterior en síntesis, farmacología y seguridad antes de plantearse siquiera un primer ensayo clínico. El propio Olson presenta estos compuestos como puntos de partida para la química medicinal, no como fármacos terminados. Ninguno de los dos existe fuera del laboratorio ni se ha probado en humanos. Para quien quiera manejar el LSD real que circula hoy con más información y menos riesgo, la página de reducción de riesgos y uso responsable de Psiconáutica sigue siendo el punto de partida.
Fuente
- David E. Olson et al. Stripped-down LSD reveals structural features linked to hallucinogenic and therapeutic effects (Deconstruction of Lysergic Acid Diethylamide, PNAS). Phys.org, 7 de septiembre de 2026.
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