
En breve
- Es el primer caso publicado en el que un laboratorio confirma que lo ingerido era ETH-LAD, el derivado N-etilo del LSD.
- El paciente, un adolescente, presentó agitación y agresividad, pérdida de consciencia, lesiones traumáticas, alteraciones metabólicas y una psicosis persistente; estuvo diecisiete días ingresado.
- La concentración en suero fue de 38 ng/mL. Un caso aislado no dice con qué frecuencia ocurre esto, pero sí recuerda que un análogo no es la molécula original con otro nombre.
Del LSD se han descrito decenas de análogos y solo unos pocos se han estudiado a fondo. La revista British Journal of Clinical Pharmacology publicó el 7 de agosto el primer caso clínico en el que se confirma analíticamente que lo consumido era ETH-LAD, y el cuadro que siguió no se parece a lo que cabría esperar de una dosis de LSD.
Qué ocurrió
Firman el informe profesionales del Centro de Información Toxicológica de Friburgo y del área de medicina del adolescente del hospital universitario de esa ciudad, en Alemania. Un paciente adolescente llegó al hospital con agitación y agresividad agudas, perdió la consciencia y sufrió varias lesiones traumáticas, además de alteraciones metabólicas. Necesitó tratamiento intensivo y permaneció diecisiete días ingresado; al alta fue trasladado a una unidad psiquiátrica porque la psicosis no había remitido. El análisis de sangre midió 38 nanogramos de ETH-LAD por mililitro de suero.
Por qué importa la confirmación de laboratorio
La mayoría de los informes sobre nuevas sustancias psicoactivas se apoyan en lo que cuenta quien las ha tomado, y ahí el margen de error es enorme: un papel secante no lleva etiqueta, y lo que se vende como una lisergamida concreta puede ser otra. Que el laboratorio identifique y cuantifique la sustancia convierte este caso en un punto de referencia para la literatura médica. Los autores lo dicen sin rodeos en su conclusión: el personal sanitario debe saber que el ETH-LAD, a diferencia del LSD, puede provocar efectos tóxicos graves que requieran cuidados intensivos.
Qué implica
Un caso no es una estadística. No sabemos cuántas personas toman ETH-LAD sin incidencias ni qué papel jugaron aquí la dosis, el contexto o la edad del paciente, y el propio informe no lo aclara. Lo que sí aporta es información útil para quien decide usar estas sustancias: los análogos del LSD comparten estructura pero no necesariamente potencia, duración ni perfil de riesgo, así que trasladarles la dosis de referencia del LSD es una suposición, no un dato. Ya contamos que algunos de estos análogos acaban convirtiéndose en LSD en el organismo, y otros no. Analizar la sustancia cuando sea posible, empezar por debajo de lo previsto, no estar solo y pedir ayuda médica sin miedo si algo se tuerce siguen siendo las herramientas básicas de la reducción de riesgos, precisamente porque el mercado cambia más rápido de lo que la ciencia puede describirlo.
Fuente
- Nadler J, Sommer M, Zschiesche A, Stürzebecher A, Grumann C, Auwärter V, Hermanns-Clausen M. An ETH-LAD trip with unfavourable consequences: A case report. British Journal of Clinical Pharmacology, 7 de agosto de 2026 (PMID 42568216).
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