
¿Buscas el dato exacto? Pregúntaselo a nuestro cerebro documental, que responde citando los estudios: ¿Qué dosis de ketamina se usan en depresión y por qué vía?
En breve
- Una revisión sistemática reúne quince estudios y 118 personas con trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) de moderado a grave tratadas con ketamina.
- Una sola infusión intravenosa de 0,5 mg/kg logra respuesta en el 50-60 % de los casos, pero el alivio se diluye en torno a la semana cuando la ketamina va sola.
- Los protocolos que la combinan con terapia de exposición sostienen la remisión semanas o meses. Los autores describen además disforia e ideación suicida entre las 24 y las 48 horas en una parte de los pacientes.
Entre el 40 % y el 60 % de las personas con TOC no mejoran con los antidepresivos serotoninérgicos ni con la terapia conductual habitual. Una revisión publicada el 27 de agosto en Psychopharmacology repasa la evidencia disponible sobre la ketamina en ese grupo y llega a una conclusión de dos caras: alivia deprisa, pero por sí sola dura poco.
Quince estudios, 118 personas
El equipo, de varias universidades iraníes, siguió la metodología PRISMA y rastreó las bases de datos hasta enero de 2026. Se quedó con quince trabajos: tres ensayos aleatorizados, cuatro estudios abiertos y ocho casos clínicos, con 118 participantes en total. En los ensayos controlados, una única infusión intravenosa de 0,5 miligramos por kilo produjo una respuesta rápida sobre las obsesiones en el 50-60 % de los participantes. El problema aparece después: usada como tratamiento único, la mejoría se desvanecía por lo general en una semana.
La terapia cambia la ecuación
El dato más interesante está en los protocolos que administran ketamina mientras la persona hace terapia de exposición y prevención de respuesta, el tratamiento psicológico de referencia en el TOC. Ahí la remisión se mantuvo semanas o meses, y los autores lo leen como un efecto sinérgico: la ketamina abriría una ventana en la que los ejercicios de exposición resultan más tolerables. La vía intravenosa y la oral funcionaron; la intranasal chocó con una tasa alta de rechazo por miedo a la contaminación del espray, un detalle nada menor en un trastorno que a menudo gira en torno a esa idea.
Una señal de seguridad propia de este cuadro
La revisión identifica un patrón que no aparece igual en los ensayos de ketamina y disociativos para depresión: en un subgrupo de pacientes surgieron disforia e ideación suicida de inicio tardío, entre 24 y 48 horas después de la infusión. Los autores piden por eso vigilancia clínica prolongada, y no solo durante la hora posterior a la sesión.
Qué implica
Conviene leer el trabajo por lo que es: quince estudios, 118 personas y solo tres ensayos aleatorizados. Con esa base no se sostiene ninguna afirmación rotunda sobre eficacia, y los propios autores piden estudios longitudinales que aclaren dosis, momento e integración con el resto del tratamiento. Lo que sí queda dibujado es una hipótesis concreta y comprobable, en la línea de lo que ya contamos sobre ketamina y psicoterapia en dolor crónico: el valor de la sustancia no estaría tanto en su efecto directo como en el tiempo que abre para trabajar otra cosa.
Fuente
- Eghdami S, Boroon M, Keshavarz-Akhlaghi AA, Shalbafan M. Efficacy and tolerability of ketamine in moderate to severe obsessive-compulsive disorder: a systematic review. Psychopharmacology, 27 de agosto de 2026.
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