
¿Buscas el dato exacto? Pregúntaselo a nuestro cerebro documental, que responde citando los estudios: ¿Qué dosis de psilocibina se usan en los ensayos clínicos y cuánto duran los efectos?
En breve
- Un estudio de resonancia magnética funcional compara el cerebro de personas con trastorno por uso de metanfetamina antes y después de recibir psilocibina junto con psicoterapia.
- Tras la intervención aparece una reorganización de la conectividad entre las redes de atención, de modo por defecto y de saliencia.
- Quienes más redujeron el consumo recuperaron más conectividad frontoestriatal y atencional. El diseño es exploratorio y sin grupo de comparación mencionado en el resumen.
Un equipo australiano ha publicado en el American Journal of Neuroradiology un análisis de imágenes cerebrales de personas con trastorno por uso de metanfetamina que recibieron psilocibina acompañada de psicoterapia. Lo que muestran las resonancias es una reorganización de la conectividad en varias redes cerebrales, y esos cambios se relacionan con cuánto bajó el consumo.
Qué se midió y cómo
Los autores (Joga Chaganti, Krista J. Siefried, Veda S. Vyakaranam, Liam Acheson y Jonathan Brett) describen un estudio exploratorio, prospectivo y longitudinal. Cada participante pasó por una resonancia funcional en reposo antes y otra después de la psilocibina, que se administró junto con psicoterapia.
El análisis tuvo dos escalas. La primera, la conectividad a gran escala entre redes conocidas: modo por defecto, saliencia, atención dorsal y control ejecutivo. La segunda, la sincronía local de cada región, medida con un índice llamado homogeneidad regional (ReHo). Después cruzaron esos cambios con medidas clínicas de consumo de metanfetamina, ansia (craving) y malestar psicológico.
Lo que apareció en las resonancias
Tras la intervención, los investigadores observaron una reorganización de la conectividad dentro de las redes atencionales, de modo por defecto y de saliencia, y también entre ellas. La mejora en la integración de redes vino acompañada de aumentos de la sincronía local en regiones frontales y sensoriomotoras.
Los vínculos con la clínica son lo más interesante del trabajo. Una mayor reducción del consumo de metanfetamina se asoció con la recuperación de la conectividad frontoestriatal y atencional. Y la disminución del malestar psicológico se asoció con una integración más fuerte de los circuitos atencionales y prefrontal-estriatales. Son correlaciones, no una prueba de que el cambio cerebral produzca la mejoría.
El resumen publicado no indica cuántas personas participaron, así que no podemos dar esa cifra. Para situar el contexto: el mismo grupo clínico de Sídney (Siefried y Brett figuran entre los autores) publicó en 2025 en Addiction un piloto abierto con 15 participantes, con tres sesiones de preparación, una sola dosis oral de 25 mg de psilocibina y dos sesiones de integración. En aquel trabajo, el consumo de metanfetamina en los 28 días previos pasó de una mediana de 12 días al cribado a 0 días al día 28 y 2 días al día 90. No podemos afirmar que las resonancias de este nuevo artículo procedan de esos mismos participantes, porque el resumen no lo dice.
Qué implica
El trastorno por uso de metanfetamina cuenta con pocos tratamientos eficaces, y de ahí el interés por explorar alternativas. Este estudio aporta algo distinto a un recuento de días de consumo: una pista sobre qué podría estar cambiando en las redes que sostienen la atención, el control y la relevancia que el cerebro asigna a los estímulos.
Las cautelas son las propias de la fase en que está esta línea de investigación. Es un estudio exploratorio, las asociaciones entre imagen y consumo no demuestran causalidad, y los autores hablan de «evidencia preliminar» y de posibles biomarcadores de plasticidad en red, no de un resultado confirmado. Para saber si la psilocibina aporta algo más que el acompañamiento psicoterapéutico hacen falta ensayos aleatorizados con grupo de comparación, algo que los propios autores del piloto de 2025 señalan como necesario.
Si te interesa el panorama general de este campo, tienes más contexto en nuestro pilar sobre la psilocibina y las setas mágicas y en el apartado de ciencia y terapia psicodélica.
Fuente
- Chaganti J, Siefried KJ, Vyakaranam VS, Acheson L, Brett J. Large-Scale and Local Functional Connectivity Changes following Psilocybin Administration in Methamphetamine Use Disorder. AJNR Am J Neuroradiol, 1 de octubre de 2026 (DOI 10.3174/ajnr.a9364).
- Knock E, Siefried KJ, et al. Psilocybin-assisted psychotherapy for methamphetamine use disorder: a pilot open-label safety and feasibility study. Addiction, septiembre de 2025.
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