
En breve
- Un ensayo de la Universidad de Stanford combina una infusión única de ketamina con buprenorfina en microdosis diarias durante cuatro semanas
- El 78% de quienes recibieron buprenorfina mantenía la mejora al mes, frente al 48% con placebo
- El hallazgo se publicó el 18 de mayo de 2026 en American Journal of Psychiatry
Una infusión de ketamina puede apagar en cuestión de horas el pensamiento suicida más urgente, pero ese alivio suele durar poco: alrededor de una semana antes de que los síntomas empiecen a reaparecer. Un equipo de la Facultad de Medicina de Stanford, liderado por el psiquiatra Alan Schatzberg junto con Jason Tucciarone e Igor Bandeira, ha probado una forma sencilla de estirar esa ventana: añadir buprenorfina a dosis muy bajas en los días posteriores a la infusión.
Como se diseñó el ensayo
El estudio, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, incluyó a 45 personas con trastorno depresivo mayor e ideación suicida activa. Todas recibieron la misma infusión intravenosa de ketamina de 40 minutos. A partir de las 48 horas siguientes, la mitad tomó buprenorfina en comprimidos sublinguales durante cuatro semanas, empezando por 0,2 mg diarios la primera semana y subiendo hasta 0,8 mg en la cuarta; la otra mitad recibió un placebo idéntico. Esas cantidades equivalen a apenas un 5-10% de las dosis que se usan habitualmente para tratar el dolor, muy por debajo de las que se emplean en el manejo de la dependencia a opioides.
Un mes de diferencia frente al placebo
Al cabo de las cuatro semanas, el 78% de quienes tomaron buprenorfina seguía respondiendo al tratamiento, frente al 48% del grupo placebo. En la escala de ideación suicida, el grupo con buprenorfina promediaba una puntuación de 3,6, por debajo del umbral clínico de riesgo (6), mientras que el grupo placebo se situaba en 8,7, ya dentro de ese rango de preocupación. Los propios investigadores lo resumen así: pacientes que arrastraban durante mucho tiempo pensamientos de morir notan alivio «en un día» y, con la buprenorfina, logran «construir sobre ese alivio durante cuatro semanas». Curiosamente, el fármaco no reforzó de forma significativa el efecto antidepresivo general de la ketamina: su aporte parece limitado, y muy específico, a sostener la reducción de la ideación suicida.
Que implica
Se trata de un ensayo con una muestra todavía pequeña (45 personas), por lo que hacen falta réplicas a mayor escala antes de dar el combo por establecido. Tampoco se sabe si prolongar la buprenorfina más allá de las cuatro semanas alargaría el beneficio, ni cómo se comportaría en depresión bipolar, ni el mecanismo exacto por el que actúa. Aun así, el resultado apunta a una vía de bajo coste y bajo riesgo -dosis muy inferiores a las analgésicas u opioides de sustitución- para sostener en el tiempo uno de los efectos más valiosos de la ketamina: la capacidad de cortar de raíz una crisis suicida mientras se ajustan tratamientos de fondo más duraderos.
Fuente
- Stanford Medicine. Drug combo is the first to prolong ketamine’s antisuicide effects. Stanford Medicine News, 18 de mayo de 2026 (estudio publicado en American Journal of Psychiatry).
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