
¿Buscas el dato exacto? Pregúntaselo a nuestro cerebro documental, que responde citando los estudios: ¿Qué dosis de ketamina se usan en depresión y por qué vía?
En breve
- Una clínica del hospital infantil Alder Hey (Liverpool) describe a sus primeros 60 pacientes menores de 16 años con uropatía por ketamina.
- La edad media fue de 14 años; el consumo había empezado a los 13 en algunos casos y duraba de uno a dos años antes de la derivación.
- Muchos arrastraban trauma emocional, y los autores piden servicios accesibles y adaptados al trauma.
Un equipo del hospital infantil Alder Hey, en Liverpool, ha publicado el perfil de los primeros 60 niños y adolescentes atendidos en una clínica británica dedicada a la uropatía inducida por ketamina, el daño de vejiga asociado al consumo no médico de esta sustancia. Todos tenían entre 13 y 15 años. El trabajo es una carta clínica en Archives of Disease in Childhood.
Una clínica creada ante el aumento de derivaciones
Según los datos publicados, la clínica abrió en mayo de 2025 por el aumento de derivaciones de menores de 16 años con este problema. Los autores la describen como la primera de este tipo en el Reino Unido para esa franja de edad. El análisis es descriptivo: retrata quién llega a la consulta, sin comparar tratamientos ni medir resultados clínicos.
Quiénes son los pacientes
La edad media fue de 14 años. Unos dos tercios eran chicas (43 de 60) y una proporción similar vivía en los barrios más desfavorecidos del país. Dieciséis tenían diagnóstico de autismo, de TDAH o de ambos. El 72 % refería trauma emocional durante la infancia y uno de cada cinco había pasado por el sistema de tutela.
El consumo de ketamina no prescrita había empezado, en algunos casos, a los 13 años, y duraba de uno a dos años de media antes de la derivación. La mitad mencionaba consumo de otras drogas, el 27 % alcohol y el 48 % vapeadores. Los síntomas de consulta fueron dolor o escozor al orinar, frecuencia y urgencia urinaria e incontinencia.
Qué piden los autores
El texto advierte de que el consumo no prescrito de ketamina y sus efectos adversos crecen en el Reino Unido, también entre menores de 18 años: el 8,4 % de quienes están en tratamiento por drogas declara ahora consumo de ketamina. Con ese contexto, los autores sostienen que los servicios para menores de 16 años deben diseñarse con la participación de los propios jóvenes, de modo que mejoren el acceso y reduzcan las desigualdades, y que la atención se preste con enfoque informado por el trauma y de forma accesible.
Qué implica
Es una muestra pequeña, de un único centro y de personas ya derivadas, así que no permite estimar cuántos menores consumen ketamina ni cuántos desarrollan daño vesical. Sí aporta un retrato de quién llega, con qué historia y tras cuánto tiempo. El dato de que la mitad de los pacientes hubiera llegado con otros consumos, y de que tantos partieran de una situación de trauma o de vulnerabilidad social, encaja con la petición de los autores de priorizar el acceso y una atención informada por el trauma. El daño vesical por uso prolongado es uno de los riesgos mejor documentados de la ketamina, y lo que describe este trabajo es la edad a la que está apareciendo en esta consulta. Para una visión general de la sustancia puede consultarse nuestra guía de ketamina y disociativos; sobre la vigilancia del uso prolongado en adultos, la noticia sobre el refuerzo de la vigilancia en Francia.
Fuente
- News-Medical. Ketamine-related bladder problems reported among young teenagers. Sobre Goss N. et al., Archives of Disease in Childhood (DOI 10.1136/archdischild-2026-330727), 22 de septiembre de 2026.
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