
¿Buscas el dato exacto? Pregúntaselo a nuestro cerebro documental, que responde citando los estudios: ¿Qué combinaciones de sustancias son más peligrosas y por qué?
En breve
- Energy Control, el servicio de análisis de sustancias de la Asociación Bienestar y Desarrollo, ha publicado «Sustancias ocultas», un informe con diez años de datos propios.
- La tabla 5 clasifica 71,5% como no adulteradas, 21,3% por adición, 5,9% por sustitución y 1,2% sin sustancia activa; no son certificados de pureza o seguridad.
- Entre las diez sustancias más frecuentes de la tabla 7, heroína (83%) y mefedrona (70%) presentan porcentajes altos; metanfetamina (5%), LSD (6%) y MDMA (8%), bajos.
Energy Control reunió 29.865 muestras entregadas voluntariamente entre 2016 y 2025 para describir su composición y los patrones observados en su servicio. No es una muestra aleatoria del mercado español ni una estimación de todos los consumos.
Adición y sustitución no son lo mismo
El informe empieza deshaciendo una confusión habitual. Una cosa es la adición: la muestra contiene lo que se esperaba, más alguna sustancia añadida. Otra distinta es la sustitución: no se identifica la sustancia declarada y sí otras. La categoría no adulterada significa que solo se identificó la sustancia declarada, dentro de los límites analíticos; no certifica ausencia absoluta de cualquier añadido o riesgo. La tabla 5 comunica 71,5% no adulteradas, 21,3% por adición, 5,9% por sustitución y 1,2% sin sustancia activa detectada. Se mantienen los redondeos. El texto del PDF dice 71,4% donde la tabla dice 71,5%, y la tabla 6 rotula 6.372 como no adulteradas pese a que el texto define 8.147 como adulteradas. Son discrepancias no resueltas aquí, sin recalcular porcentajes o inventar su causa. La cafeína fue el adulterante más detectado, seguida del levamisol y la fenacetina; también aparecen anestésicos locales.
Enormes diferencias según la sustancia
El dato más útil del informe es que la adulteración no reparte por igual. En el extremo alto están la heroína, con un 83% de muestras adulteradas, y la mefedrona (4-MMC), con un 70%, seguidas de la anfetamina (60%), el 3-MMC (49%) y la cocaína (42%). En el extremo bajo, el LSD (6%), la MDMA (8%) y la metanfetamina (5%), con ketamina en 15% y 2C-B en 25%, dentro de las diez sustancias más frecuentes de esa tabla. El informe describe mayor presencia de ciertas catinonas desde 2022, sin que su frecuencia en el conjunto recibido equivalga a prevalencia de todo el mercado. No se ha comprobado aquí la diversidad química de cada año del mercado español.
Qué implica
Los porcentajes describen muestras autoseleccionadas y no todo el mercado. El informe usa presencia o ausencia, sin concentraciones en su matriz, y reconoce que puede no detectar sustancias bajo el límite del método. El análisis reduce incertidumbre, pero no garantiza composición completa, pureza ni seguridad del consumo. El informe se financió con apoyo del Plan Nacional sobre Drogas; eso no acredita aquí la financiación vigente de cada servicio. Puedes ampliar el contexto en nuestra guía de reducción de daños y uso responsable, y en la noticia sobre las orfinas que las tiras reactivas no detectan, como contexto sobre límites de determinadas herramientas de detección.
Fuente
- Energy Control (ABD). Sustancias ocultas: clasificación, prevalencia y riesgos de los adulterantes de las drogas consumidas con fines recreativos. Energy Control, 29 de mayo de 2026.
Contenido divulgativo elaborado desde la reducción de daños y el respeto a la libertad individual. No sustituye la información de un profesional sanitario ni pretende fomentar ni condenar ningún consumo.