
¿Buscas el dato exacto? Pregúntaselo a nuestro cerebro documental, que responde citando los estudios: ¿Qué dosis de ketamina se usan en depresión y por qué vía?
En breve
- Un ensayo aleatorizado y doble ciego con 40 personas probó la ketamina intravenosa como complemento en depresión mayor grave que no era resistente a los tratamientos.
- La respuesta al día 12 fue del 58 % con ketamina y del 29 % con placebo; el número necesario a tratar fue de 3,4.
- Es un estudio piloto pequeño: sus propios autores piden confirmarlo con una muestra mayor.
La ketamina se ha estudiado sobre todo en depresión resistente. Un ensayo publicado en septiembre en el Indian Journal of Psychiatry la prueba en otro escenario: personas con depresión mayor grave que todavía no han fallado a otros tratamientos, y a las que se añadió la ketamina al tratamiento habitual. El grupo con ketamina respondió casi el doble que el del placebo.
Qué se hizo
El equipo, liderado por Prakash, realizó un ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en un hospital de atención terciaria entre octubre de 2020 y septiembre de 2022. Participaron 40 pacientes con depresión mayor grave, definida por una puntuación de 19 o más en la escala de Hamilton (HAM-D). Diecinueve recibieron ketamina intravenosa a 0,5 mg/kg y veintiuno, placebo, ambos como complemento del tratamiento. Fueron cuatro infusiones, los días 1, 3, 5 y 8.
La hipótesis de partida es práctica: los antidepresivos convencionales tardan entre cuatro y doce semanas en hacer efecto, y los autores recuerdan que el riesgo de suicidio es máximo durante el primer mes. La pregunta era si la ketamina puede acortar ese periodo de espera.
Qué se encontró
La variable principal era una reducción del 50 % o más en la HAM-D al día 12. La alcanzó el 58 % del grupo con ketamina frente al 29 % del grupo placebo (P < 0,05), lo que da un número necesario a tratar de 3,4. La mejoría en la escala fue significativa desde el día 2.
En ideación suicida, medida con la escala de Beck, los autores describen la resolución completa en el grupo de ketamina hacia el día 5, mientras que en el placebo la ideación persistía (P < 0,001). Los efectos se mantuvieron en el seguimiento a las cuatro semanas.
El resumen del trabajo incluye un dato llamativo: entre los pacientes con rasgos de ansiedad, ninguno completó el tratamiento, frente al 93 % de los que no tenían esos rasgos. El resumen no explica los motivos de esa diferencia, así que no es posible interpretarla con lo publicado.
Qué implica
El propio artículo se define como un ensayo piloto con evidencia preliminar. Con 40 participantes en total y un solo centro, las estimaciones son imprecisas y los porcentajes pueden moverse mucho en una muestra mayor. Tampoco hay en el resumen datos desglosados de efectos adversos, un aspecto que un ensayo más grande tendría que detallar. El resumen tampoco detalla qué placebo se usó, y en estudios con ketamina los efectos disociativos pueden desvelar a quién le tocó cada grupo.
Aun así, el resultado encaja con una línea de trabajo que desplaza la ketamina desde el último recurso hacia fases más tempranas de la depresión grave. Hasta qué punto es así lo dirá un ensayo con más pacientes, más centros y seguimiento a largo plazo. Para quien quiera situar este trabajo, en nuestra guía de ketamina y disociativos reunimos el resto de la evidencia, y en otra noticia contamos un ensayo riguroso que cuestionó la eficacia de la ketamina en depresión.
Fuente
- Prakash A, Mahapatra P, Pattnaik JI, Panda UK, Das SK. Add-on intravenous ketamine eliminates treatment lag period in severe non-treatment-resistant major depression: Rapid antidepressant and anti-suicidal effects. A randomized controlled trial. Indian Journal of Psychiatry, 17 de septiembre de 2026.
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