
¿Buscas el dato exacto? Pregúntaselo a nuestro cerebro documental, que responde citando los estudios: ¿Qué dosis de LSD se han empleado en investigación y qué duración tienen?
En breve
- Un ensayo cruzado, doble ciego y con placebo probó 10 y 20 µg de LSD frente a una ilusión visual de contraste.
- La ilusión no cambió con ninguna de las dos dosis, aunque los participantes sí notaron la vista más borrosa, más saturada y más dinámica.
- Los autores lo toman como una disociación entre la experiencia subjetiva y el procesamiento visual temprano, y piden probar dosis más altas.
Una de las preguntas abiertas sobre los psicodélicos es qué ocurre exactamente en la percepción cuando se toman dosis muy bajas. Un equipo de la Universidad de Basilea ha puesto a prueba con microdosis de LSD una ilusión óptica clásica, y el resultado es más matizado de lo que cabría esperar: la gente dice ver distinto, pero la prueba objetiva no se mueve.
La ilusión que se puso a prueba
El estudio, publicado en la revista Neuroscience of Consciousness y firmado por Lucca F. Jaeckel, Philipp Sterzer, Matthias E. Liechti y colaboradores, usó la llamada supresión de contraste por entorno. Es una ilusión en la que una zona de rayas se percibe con menos contraste si está rodeada por un anillo de alto contraste. Con psilocibina, a dosis moderadas o altas, ya se había descrito que este tipo de ilusiones se refuerza. Faltaba saber si el LSD a dosis bajas hacía algo parecido.
El diseño fue aleatorizado, doble ciego, con placebo y cruzado: cada voluntario pasó por tres sesiones separadas al menos una semana, con placebo, 10 µg y 20 µg de LSD. La tarea se hizo cuatro horas después de la toma. En cada una de las 100 pruebas por sesión, la persona veía dos parches de franjas en movimiento durante un segundo, uno rodeado por el anillo y otro no, y debía decir cuál tenía más contraste.
Qué se midió y qué salió
Participaron en torno a 30 adultos sanos, de unos 28 años de media, y la mitad había usado psicodélicos antes. De 93 sesiones completadas, solo 68 (de 24 personas) cumplieron los criterios de calidad, sobre todo porque en las descartadas no se entendió o no se pudo hacer la tarea.
La ilusión apareció de forma fiable, pero el LSD no modificó su fuerza con ninguna de las dos dosis. El análisis estadístico pesó la evidencia a favor y en contra de un efecto y se inclinó con claridad hacia la ausencia de efecto.
Lo subjetivo fue otra historia, aunque esta parte era exploratoria y no estaba preregistrada. Con 20 µg, la sensación global de efecto subió unos 17 puntos sobre 100, y aparecieron cambios visuales: colores más saturados, un mundo más dinámico y visión más borrosa. Con 10 µg, solo se notó una vista algo más borrosa que con placebo. Estos cambios fueron pequeños, y no se correlacionaron con lo que cada persona hizo en la tarea de contraste. El estudio no informa de efectos adversos.
Qué implica
Los propios autores señalan varias limitaciones. A 20 µg los participantes distinguían el LSD del placebo mejor que el azar, así que el ciego fue parcial y eso pudo inflar las valoraciones subjetivas, aunque sostienen que la expectativa por sí sola difícilmente lo explica. La dosis pudo ser demasiado baja para afectar al procesamiento visual temprano: citan una comparación según la cual 20 µg de LSD equivaldrían aproximadamente a 4 mg de psilocibina, frente a los 25 mg del estudio previo con psilocibina. Además, la prueba se hizo cuatro horas después, pasado el pico, y se pidió no tomar cafeína, lo que pudo afectar a la concentración de los consumidores habituales. También plantean, como hipótesis sin demostrar, que los efectos del LSD sobre la dopamina, que la psilocibina no tiene, pudieran compensar un posible cambio.
La conclusión prudente es que las alteraciones de este mecanismo visual no parecen necesarias para que se den los efectos perceptivos de una microdosis. Eso no dice nada sobre dosis mayores, ni sobre otras funciones. Para quien quiera situar el hallazgo, la guía sobre microdosis reúne lo que se sabe y lo que no, y la página sobre el LSD y el cornezuelo del centeno recoge su historia y farmacología. Liechti declara ser consultor de Mind Medicine y Lykos Therapeutics.
Fuente
- PsyPost. Psilocybin appears to strengthen this optical illusion, but LSD microdoses do not, sobre Jaeckel et al., «Low-dose lysergic acid diethylamide alters subjective visual perception but not visual contrast surround suppression», Neuroscience of Consciousness (DOI 10.1093/nc/niag050). PsyPost, 15 de octubre de 2026.
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