
¿Buscas el dato exacto? Pregúntaselo a nuestro cerebro documental, que responde citando los estudios: ¿Qué combinaciones de sustancias son más peligrosas y por qué?
En breve
- La EUDA calcula al menos 7.600 muertes por sobredosis en la UE durante 2024, unas 8.300 si se suman Noruega y Turquía.
- La cocaína estuvo presente en el 27 % de esas muertes; España está entre los países donde más se detecta.
- El fentanilo disparó las cifras en Bulgaria y los nitazenos siguen ligados a la mitad de los fallecimientos en Estonia y Letonia.
La Agencia de la Unión Europea sobre Drogas (EUDA) publicó el 4 de septiembre una versión actualizada de su dosier de preguntas frecuentes sobre muertes inducidas por drogas. Es el retrato más reciente del año 2024 con datos de los 27 Estados miembros, Noruega y Turquía. Dos cifras destacan: al menos 7.600 sobredosis mortales en la Unión Europea, unas 8.300 contando los dos países asociados, y la cocaína presente en algo más de una de cada cuatro.
Quién muere y con qué
El perfil apenas se mueve de un año para otro. Cuatro de cada cinco fallecidos eran hombres, la mayoría al final de la treintena o principios de la cuarentena. Los opioides intervinieron en dos tercios de los casos europeos, con una mezcla que va de la heroína a la metadona empleada en tratamiento y a distintos opioides sintéticos. El policonsumo sigue siendo lo habitual: rara vez hay una sola sustancia en el informe toxicológico.
La agencia añade un matiz que suele pasar desapercibido. La intención suicida se registra con más frecuencia en las muertes de mujeres que en las de hombres, lo que apunta a que la prevención de sobredosis y la atención a la salud mental no pueden ir por carriles separados.
Cocaína, fentanilo y nitazenos
En los veinte países que aportaron datos comparables de 2023 y 2024, los fallecimientos con cocaína pasaron de 1.053 a 1.133, el 27 % del total. Donde más aparece es en España, Chipre, Luxemburgo, Malta y Portugal. Casi nunca figura sola: la agencia señala que en los casos mortales lo frecuente es encontrar opioides junto a la cocaína.
El fentanilo también creció en 2024, empujado sobre todo por un brote en Bulgaria: los servicios forenses lo vincularon a más de un centenar de casos entre 2024 y 2025. La EUDA subraya un detalle que explica buena parte del daño: el país no cuenta con programas de naloxona para llevar a casa. Con los nitazenos, la historia tiene otra geografía. Estonia y Letonia vivieron su pico en 2023, con tasas de mortalidad seis y cinco veces por encima de la media europea; en 2024 la curva bajaba, pero estos opioides seguían ligados a cerca de la mitad de las muertes registradas en ambos países.
Qué implica
Conviene leer las cifras con cautela. Son estimaciones construidas con datos provisionales, los sistemas forenses de cada país no detectan lo mismo ni con la misma sensibilidad y la infradeclaración es probable, sobre todo con sustancias nuevas que los laboratorios aún no buscan de forma rutinaria. Las comparaciones entre países dicen tanto de la capacidad analítica de cada sistema como del consumo real.
Dicho eso, el mensaje de fondo es bastante claro y no tiene que ver con la moral de nadie. Una sobredosis de opioides es reversible si hay naloxona cerca y alguien que sepa usarla, y el caso búlgaro lo enseña por la vía negativa: el brote de fentanilo coincide con un país sin programas de naloxona para llevar a casa. Saber qué contiene lo que uno va a tomar cumple una función preventiva parecida, y por eso los servicios de análisis de sustancias son hoy una de las vías más directas para detectar un opioide potente donde nadie lo esperaba, algo que ya vimos con las orfinas que las tiras reactivas no detectan. Las herramientas de reducción de riesgos existen y están medidas; lo que varía de un país a otro es la voluntad de financiarlas.
Fuente
- EUDA. Overdose deaths in Europe: EUDA highlights growing concerns over highly potent opioids and cocaine. Agencia de la Unión Europea sobre Drogas, 4 de septiembre de 2026.
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