
En breve
- Un estudio retrospectivo en tres hospitales españoles analiza cómo funciona la esketamina intranasal fuera del laboratorio, con 50 pacientes con depresión resistente.
- El 70% respondió al tratamiento y el 68% alcanzó la remisión de los síntomas; el efecto se mantuvo estable en el 86% de los casos diez meses después del alta.
- El riesgo de conductas suicidas bajó desde las primeras semanas y no se registró ningún intento autolítico durante el seguimiento.
La esketamina lleva desde 2022 aprobada en Europa para la depresión resistente a tratamiento, esa que no responde tras probar al menos dos antidepresivos distintos a dosis adecuadas. Los ensayos que sirvieron para su aprobación se hicieron en condiciones muy controladas. Ahora, un equipo de psiquiatras de tres hospitales españoles ha publicado en la revista Journal of Psychopharmacology uno de los primeros estudios que mira qué pasa cuando el fármaco se usa en la consulta real, con pacientes de carne y hueso y sin el filtro de un ensayo clínico.
Cómo se hizo el seguimiento
El equipo revisó de forma retrospectiva las historias de 50 personas adultas (52% mujeres) que iniciaron esketamina en spray nasal y completaron al menos la fase de inducción del tratamiento. Se midió la evolución con las escalas MADRS, que puntúa la gravedad de la depresión, y SDS, que mide el impacto en el día a día, en siete momentos distintos: al empezar, a las semanas 2, 4, 8, 12 y 16, y en el alta. También se registró el riesgo suicida con la escala C-SSRS, un cuestionario clínico estándar para valorar ideación y conducta suicidas.
Los resultados, semana a semana
Las puntuaciones de MADRS y SDS mejoraron de forma significativa en cada control. La mitad de quienes respondieron lo hicieron hacia la semana 8, y el tiempo medio hasta la remisión completa fue de 16 semanas. Al final del seguimiento, el 70% había respondido al tratamiento y el 68% estaba en remisión, prácticamente sin síntomas depresivos. De quienes recibieron el alta, el 86% seguía estable unos diez meses después. El riesgo suicida, medido con la escala C-SSRS, bajó ya en las primeras semanas y no hubo ningún intento autolítico durante el tratamiento supervisado. Los autores también vieron que a mayor grado de resistencia previa (según la escala Maudsley), menores eran las probabilidades de responder o remitir.
Qué implica
Son datos que hay que leer con la escala correcta. Es un estudio retrospectivo, sin grupo de comparación, con 50 pacientes y limitado a tres centros de un solo país, así que no permite hablar de causalidad con la fuerza de un ensayo aleatorizado; los propios autores lo señalan como límite. Aun así, este tipo de trabajos aporta algo que los ensayos regulatorios no dan: cómo se comporta el fármaco cuando lo prescribe un psiquiatra de la sanidad pública a un paciente concreto, con su historia y sus comorbilidades, y no a alguien preseleccionado para un ensayo de fase III. La esketamina se administra siempre bajo supervisión médica directa en el centro sanitario, por su potencial disociativo y sus efectos cardiovasculares transitorios, y ese protocolo forma parte de las condiciones en que se han medido estos resultados. Encaja, eso sí, con lo que ya apuntaba otro gran estudio en práctica real que comparó ketamina y esketamina. Para quienes conviven con una depresión que no cede a los tratamientos convencionales, estudios como este dan una idea más realista de qué esperar que las cifras de un ensayo clínico.
Fuente
- García-Jiménez J, Nuñez-Arias D, Carretero Merelo G, Miller A, Martínez Romero A, Gutiérrez-Rojas L, Mesones Peral JE. Esketamine nasal spray for treatment-resistant depression: A retrospective multicenter real-world cohort study on effectiveness and suicidal outcomes. Journal of Psychopharmacology, junio de 2026 (publicado en línea el 21 de marzo). PMID 41863095.
Contenido divulgativo elaborado desde la reducción de daños y el respeto a la libertad individual. No sustituye la información de un profesional sanitario ni pretende fomentar ni condenar ningún consumo.