
¿Buscas el dato exacto? Pregúntaselo a nuestro cerebro documental, que responde citando los estudios: ¿Qué dosis de psilocibina se usan en los ensayos clínicos y cuánto duran los efectos?
En breve
- Un preprint retrospectivo reúne 2.363 registros de servicios regulados; los cambios de −49% en PHQ-9 y −51% en GAD-7 a dos semanas proceden de 138 y 181 respuestas emparejadas, respectivamente.
- Las dosis fueron de 1 a 95 mg, con una media de 28,8 mg. La comparación de dosis no mostró diferencias significativas entre 30 mg o menos y más de 30 mg; eso no demuestra equivalencia ni una dosis óptima.
- El trabajo, aún sin revisión por pares, recoge 94 eventos adversos leves, cinco más serios y un indicio de posible aumento de ideas suicidas que los autores piden estudiar a fondo.
Oregón y Colorado fueron los dos primeros estados de EE. UU. en montar un circuito legal de psilocibina supervisada fuera de los ensayos clínicos. Un análisis de esos servicios aporta datos observacionales fuera del laboratorio: un equipo encabezado por Scott M. Thompson, de la Universidad de Colorado Anschutz, junto con la empresa de gestión clínica Althea PBC, publicó en medRxiv un análisis de esos servicios con 2.363 participantes.
Qué midieron
Clientes y facilitadores rellenaron cuestionarios estandarizados antes y después de la sesión: depresión (PHQ-9), ansiedad (GAD-7), bienestar (WHO-5) y experiencia mística (MEQ-30). El 66% de 1.476 respondientes declaraba antecedentes de depresión o ansiedad. A dos semanas, los cambios medios fueron −49% en PHQ-9 (n = 138), −51% en GAD-7 (n = 181) y +22% en WHO-5 (n = 600), con datos emparejados antes/después.
Comparación de dosis sin diferencias significativas
El dato que rompe con la intuición habitual está en las dosis. Oscilaron entre 1 y 95 mg, con una media total de 28,8 mg, y aunque la intensidad de la experiencia mística sí subió con la cantidad, no se observaron diferencias significativas en los cambios de depresión y ansiedad entre 30 mg o menos y más de 30 mg; no se diseñó una prueba de equivalencia. Más aún: la correlación entre lo mística que resultaba la sesión y la mejora posterior fue débil. Es decir, la experiencia intensa y el beneficio clínico no van necesariamente de la mano, algo que contradice uno de los supuestos más repetidos en el campo.
Lo que no salió bien
El estudio también cuenta los tropiezos, y eso es parte de su valor. Hubo 94 eventos adversos leves durante o después de la dosis y cinco más serios cuya relación con la psilocibina no queda clara: dos avisos a los servicios de emergencia (uno por sospecha cardiaca, otro por un cólico renal), una petición de ayuda por malestar emocional agudo sin confirmación de que se llamara a emergencias, un posible infarto notificado días después y una caída sin lesiones. A esto se suma lo que los autores llaman evidencia de posible riesgo de aumento de la ideación suicida en parte de la muestra, una señal que ellos mismos marcan como pendiente de aclarar.
Qué implica
Conviene leerlo con las cautelas que el propio texto enumera: es retrospectivo, abierto (sin placebo ni cegado), depende de lo que cada persona declara sobre sí misma, pierde participantes en el seguimiento y se corta a las dos semanas. Tampoco ha pasado revisión por pares. Y hay un conflicto de interés declarado que conviene tener presente: CU Anschutz mantenía participación accionarial en Althea, copatrocinadora del estudio, y varios firmantes son fundadores o empleados de la empresa. Con todo eso encima, sigue siendo uno de los pocos retratos a gran escala del acceso legal en funcionamiento, y complementa el seguimiento a tres meses publicado en JAMA Network Open sin que ello permita comparar directamente las muestras de resultados. Lo más aprovechable no es el porcentaje de mejora sino lo otro: que subir la dosis no garantiza nada, y que un entorno supervisado no elimina la necesidad de preguntar por antecedentes cardiacos y de hacer seguimiento psicológico después. Esa es información útil para quien decida acercarse a la psilocibina, y encaja con lo que cualquier planteamiento serio de reducción de riesgos viene pidiendo desde hace tiempo: datos, no promesas.
Fuente
- Thompson SM, et al. Real-world use, safety, and mental health efficacy of regulated psilocybin services in Oregon and Colorado. medRxiv (preprint, sin revisión por pares), 12 de agosto de 2026.
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