
¿Buscas el dato exacto? Pregúntaselo a nuestro cerebro documental, que responde citando los estudios: ¿Qué dosis de LSD se han empleado en investigación y qué duración tienen?
En breve
- Un equipo japonés sintetiza por primera vez el 1D-LSD auténtico, un análogo del LSD que circula en secantes desde finales de 2022.
- El análisis confirma que un producto estudiado bajo ese nombre contenía 1T-LSD, una molécula distinta con la misma masa nominal.
- Ambas se distinguen con las técnicas analíticas adecuadas, pero no con los métodos de comprobación más básicos.
Investigadores del Instituto Nacional de Ciencia Policial de Japón y la Universidad de Tokio han sintetizado y caracterizado por primera vez el 1D-LSD, uno de los análogos del LSD que circulan por internet desde finales de 2022. El trabajo, publicado el 27 de agosto en Drug Testing and Analysis, confirma algo que ya se sospechaba: el producto previamente estudiado bajo esa etiqueta contenía 1T-LSD, sin medir qué fracción del mercado está mal etiquetada.
Una cadena de análogos con la misma lógica
Desde mediados de la década de 2010, el mercado del LSD ha visto aparecer una sucesión de análogos pensados para quedar fuera de las listas de sustancias controladas sin perder el efecto. El 1P-LSD abrió camino, siguieron el 1cP-LSD y el 1V-LSD, y cuando este último cayó bajo control en algunos países el hueco lo ocupó el 1D-LSD. Este estudio analítico no establece que todos estos análogos se conviertan en LSD en personas, aunque sobre otros derivados hay investigación farmacológica, un mecanismo que ya cubrimos hace unos días a partir de un estudio farmacológico. El estudio analítico no permite afirmar equivalencia subjetiva, duración o dosis humanas de los compuestos caracterizados frente al LSD.
Misma masa, molécula distinta
El problema es que el 1D-LSD real, formalmente 1-(1,2-dimetilciclobutano-1-carbonil)-LSD, requiere un ácido carboxílico de partida caro y difícil de conseguir, que solo fabrican unas pocas empresas de síntesis a medida. Los investigadores japoneses ya habían detectado antes que muestras etiquetadas como 1D-LSD contenían en realidad 1T-LSD, una variante con un anillo de tiofeno que comparte la misma masa nominal y por eso puede pasar desapercibida en un espectrómetro de masas poco resolutivo. Para zanjar la confusión sintetizaron el 1D-LSD auténtico como mezcla de sus cuatro diastereómeros, los separaron por cromatografía líquida preparativa en dos grupos de dos diastereómeros y establecieron su correspondencia estructural con resonancia magnética nuclear apoyada en cálculos cuánticos, además de cromatografía de gases y espectroscopía infrarroja. Con ese perfil de referencia en mano comprobaron que las dos moléculas tienen propiedades analíticas claramente distintas: confundirlas es evitable, pero solo con las técnicas adecuadas.
Qué implica
Para quien compra secantes etiquetados como 1D-LSD, el hallazgo sirve de recordatorio práctico: el nombre impreso en el envoltorio no garantiza qué molécula hay dentro, y con análogos tan recientes la información sobre dosis y duración sigue siendo en buena parte anecdótica. El estudio analítico no mide potencia clínica ni permite inferir una equivalencia de dosis con LSD. Un test reactivo casero tampoco distingue entre ambas moléculas, así que la manera fiable de saber qué se ha comprado pasa por un laboratorio con cromatografía y espectrometría de masas de resolución suficiente. Es justo el tipo de comprobación que conviene priorizar dentro de cualquier práctica de reducción de riesgos cuando aparecen moléculas nuevas en el mercado.
Fuente
- Okada Y, Yamamuro T, Kuwayama K y cols. Synthesis and Analytical Characterization of 1-(1,2-Dimethylcyclobutane-1-Carbonyl)-Lysergic Acid Diethylamide (1D-LSD) and Differentiation From 1-(Thiophene-2-Carbonyl)-LSD (1T-LSD). Drug Testing and Analysis, 27 de agosto de 2026.
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